dimarts, 3 de juliol de 2012

Lord Varys


Lord Varys y la sombra de Fouché: ventanas a Maquiavelo y a Focault

“(…) El poder reside  donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos. (…) Es una farsa, una sombra en la pared. Pero las sombras pueden matar. Y a veces, un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy grande.”
   Lord Varys, la Araña (Choque de reyes)



Joseph Fouché, Conde
 de Otranto
Joseph Fouché, Conde de Otranto, fue un político y militar  de orígenes humildes -su padre era marinero- que vivió en las luces y sombras de los agitados tiempos de la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico y la Restauración Brobónica. Fouché vió desfilar a reyes, ministros, revolucionarios, emperadores y a casi todos los sobrevivió.  Su agitada vida y su carrera, tan ambiciosa como silenciosa le llevó a cargos variopintos como los de seminarista, profesor, o Ministro de la Policía. Fouché siempre supo de que bando estar para subsistir; como Varys sirve a él mismo y al Estado, en esto son ambos profundamente maquiavelianos (la razón de Estado que Maquiavelo propugna y que como algún lector avispado apuntó en una entrada anterior es representada más por Lord Varys que por Petyr Baelish). Aunque finalmente la suerte le abandonó y en 1816 abandonó Francia y se refugió en Sajonia para acabar sus días en Trieste desposado en segundas nupcias y desposeído de su título de Conde de Otranto. Napoleón escribió: "Si la Traición tuviese un nombre sería Fouché". No hace falta decir nada más.  
Bibliotecario Berengario del film
El Nombre de la Rosa 
Aunque en Varys hay mucha tela por descubrir y tiene, como explicación a su personalidad oscura y un tanto ambigua una historia desgarradora. Su caracterización se parece sobremanera al hermano Berengario de la adaptación al cine de la novela de U. Eco El Nombre de la Rosa. ¿Casualidad, homenaje de los del casting, una  alusión a su sexualidad arrancada e indefinida? Lord Varys describe en sus memorables diálogos con Tyrion (Maquiavelo) Lannister, el poder de forma magistralmente Foucaltiana: "el poder reside allí donde los hombres creen que reside". Es decir, superando la concepción trinitaria de Max Weber (poder carismático, tradicional y legal), se propone una idea que Focault desarrolló a fondo y que tiene resonancias orientales (Sun Tzu): el verdadero poder es aquel que no se muestra que permanece invisible, pero que cuando es necesario se manifiesta con toda su fuerza. ¡Water can flow... or it can crash!


La Mano del Rey



6 comentaris:

  1. ¿Lo ves como Fouche? Yo lo veo como un Talleyrand (uno eunuco y el otro cojo)

    ResponElimina
    Respostes
    1. Quizá los dos llevéis razón... "de repente, entró el vicio apoyado en la traición" (François-René de Chateaubriand en sus Memorias de Ultratumba)

      Elimina
    2. En mi opinión el que representa un rol similar al de Talleyrand es Baelish. Origen noble, una imagen pública mucho mejor que la de Varys, tiene elegancia y persuasión al hablar y como el diplomático francés en un excelente negociador.

      P/D: La elegancia de la que hablo se hace patente en la segunda temporada cuando Tyrion llega a la reunión del Consejo Privado y Cersei hace salir a todos. Vemos la notoria diferencia del andar plebeyo de Janos Slynt a zancadas y desgarbado y paso agraciado de Meñique, que camina recto y como si fuera flotando.

      Elimina
  2. Últimamente me hace cuestionarme si sólo se sirve a sí mismo

    ResponElimina