dimarts, 29 de maig de 2012

Catelyn Stark


Catelyn y Dhuoda, condesa de Barcelona: vidas paralelas (o no)

"Eran hombres buenos y leales, pero estaba harta de todos ellos. Lo que añoraba eran sus hijos"
Choque de Reyes




Mujer en tiempos de guerra. Madre coraje a su pesar. Catelyn Stark pierde a gran parte de su preciado mundo en el primer volumen de Canción de Fuego y Hielo. Y lo que le espera... A estas alturas uno se pregunta si quedará algún Stark vivo cuando acabe la saga , no ya en Invernalia sino en todo Poniente. Dhuoda, casada con Bernardo de Septimania, una marca al sur del reino de Francia que comprendía algunos condados catalanes y provenzales,vivió un drama parecido en el lejano siglo IX d.C .
Virgen dolorosa
Dhuoda fue apartada de sus hijos y escribió para ellos un libro de educación (el primer tratado pedagógico de una mujer en el occidente medieval) tratando de imprimir en él todos los valores que no podía darles en la distancia. Ya nacido su primer hijo, de nombre Guillermo, el marido la desplazó al norte de su marca (un castillo en la Provenza). Cuando tuvo el segundo, llamado Bernardo como el padre, este se lo llevó, pues, a la vista de lo que leemos en su biografía, tenía a su mujer como poca cosa más que una amante y paridora de jóvenes guerreros. Dhuoda temía que sus hijos fueran a seguir el camino de la guerra de su marido y trató de protegerlos de un aciago destino. En cambio, Catelyn Stark tiene un esposo que la ama con devoción y solo por su deber se separa de ella, incluso Catelyn le anima a hacerlo en pos del linaje familiar. Si Cersei representaba la madre(stra) corrupta, Catelyn es la madre sagrada, un arquetipo inmemorial... 
 Dhuoda solo tuvo hijos varones y en cambio Catelyn tiene hijas en edad de casar. El poder la ciega por un momento y cae en la trampa, pues el "accidente" de Bran todo lo complica. Catelyn pretende dirigir la familia, pero su hijo no acepta su tutela, como no hicieron los de Dhuoda. ¡Ah, los hijos rebeldes contra las advertencias de los padres! Nihil novum sub sole. Tampoco vemos que Catelyn lea o escriba. Es más una mujer de acción que de relefexión, una mujer dura, en una tierra dura y en unos tiempos duros. La historia de Dhuoda es incluso más trágica pues pasó toda una vida en la soledad de su castillo que administró con eficacia, pidiendo préstamos incluso para la guerra de su marido. ¿Y cual era esta guerra?
Condena y ejecución de Edd Stark en Baelor
Bernardo de Septimania estuvo implicado en las trifulcas palaciegas del Imperio Carolingio, muy largas para ser aquí contadas, y desafío el poder del rey en un par de ocasiones. Rehabilitó su honor en un duelo al que nadie se presentó. Era un guerrero temible, como Eddard Stark y blandía formidablemente el acero. La segunda rebelión no tuvo tanta suerte y capturado en mayo del 844 por hombres de Carlos el Calvo fue condenado y decapitado. Dhuoda trató de apartar a sus hijos del camino de la guerra. Su hijo mayor, Guillermo, siguió la senda de su padre y fue apresado en Barcelona donde murió ejecutado. Bernardo sobrevivió al jurar obediencia a Joffrey (perdón Luis II), el sucesor de Carlos el Calvo. No sabemos si el Liber Manualis de Dhuoda fue leído nunca por sus hijos, pero si podemos leerlo nosotros y en él descubrimos la terrible verdad: que, en general, las mujeres crean y preservan la vida y los hombres tienden a destruirla.



La Mano del Rey



 

divendres, 25 de maig de 2012

El Poder: Cersei y Baelish, Stark y Daenerys


Cersei y Baelish: el monopolio de la violencia de Max Weber contra Francis Bacon y el poder del conocimiento.

"El poder es poder"
Cersei Lannister


Petyr Baelish y la reina Cersei
Una de las escenas más filosóficas de Juego de Tronos es la que enfrenta a Baelish con Cersei en  el palacio de Desembarco del Rey. Allí, bajo el guion de dos personajes ficticios, se enfrentan dos concepciones del poder y de como se expresa... Petyr Baelish "Meñique" amenaza sutilmente a la reina Cersei con una falacia Ad Baculum (falacia de amenaza oculta) afirmando que conoce  cierta información y que esta es poder. Las palabras pueden curar y pueden matar. Fue Francis Bacon el filósofo británico del siglo XVII (el primer gran siglo de Inglaterra como potencia en alza tras el hundimiento español, aunque bajo el velo del dominante Luis XIV, le Roi Soleil) quién desarrolló bajo el amparo de su nueva concepción filosófica empirista la idea que el conocimiento era poder. Esto alimentó uno de los sueños de la modernidad: el conocimiento, la razón y la ciencia conducían al progreso y este al desarrollo de la civilización y a la felicidad del hombre. Es una idea que quedó truncada en el siglo XX como veremos más adelante cuando hablemos de Daenerys y sus lindos dragoncitos...

      video

Matanza de los inocentes (Rubens)
  A esta concepción Baconiana del poder, de la razón (fruto de la experiencia pues este era un empirista) como fuerza y de la fuerza de la razón, se opone la visión cruda que Cersei despliega: el poder no es nada más que la capacidad de matar. La Potentia (la fuerza física), el Imperium que decían los romanos (el poder sobre la vida y la muerte) es en el fondo el poder más grande pues la vida es lo más preciado que tenemos, lo único... Para Max Weber el estado había logrado (o debía lograr) el monopolio de la violencia en un ámbito territorial exclusivo. Luego Foucault desembocó en el concepto más ideológico y del imaginario. El poder reside en quién la gente cree que puede ejercer la violencia legítimamente. El poder que permite al rey Roberth Baratheon y a su consejo decretar la muerte de una mujer inocente y un niño nonato, como Herodes en la matanza de los inocentes. Sobre el caso de Daenerys y su hijo profundizaremos más adelante en una reflexión sobre la ética kantiana y el utilitarismo de Stuart Mill y su primo, el pragmatismo americano.  Stark representaba en esa escena el modelo ético kantiano: el deber y sus imperativos no permitían matar a una mujer cuyos supuestos crímenes estaban por cometer. El razonamiento del consejo del rey es utilitarista: matar a la mujer y su hijo evitará una guerra futura y conflictos mayores, la muerte de miles de ciudadanos de los 7 reinos. Su muerte útil hará la felicidad de la mayoría (the greatest happiness to the greatest number of people). Terrible dilema, parece que estuviéramos hablando de Obama y Bin Laden...


La Mano del Rey

dimarts, 22 de maig de 2012

Greyjoy


Los Greyjoy, la sombra de Lovecraft y las aves de rapiña de Nietzsche (parte I)

"Mirémonos a la cara. Nosotros somos hiperbóreos. Más allá del norte, del hielo, de la muerte -nuestra vida, nuestra felicidad"
Nietzsche, El Anticristo



Acantilados golpeados por el Mar del Norte (Islas Orcadas)
Aves de rapiña. Un pueblo desde antaño bárbaro y salvaje, pero ahora domesticado por la civilización pero con ansías de recordar viejos y buenos tiempos de  saqueo. "Viento, frío y humedad. Es un lugar miserable y duro, la verdad... Pero mi señor padre me dijo una vez que los lugares duros forjan hombres duros y los hombres duros dominan el mundo", así es como Theon Greyjoy describe su patria a la hija del capitán que le lleva de regreso a casa (las Islas de Hierro) en Choque de Reyes. El capítulo es, en mi opinión, de los mejores del libro pues la escena es muy vívida y descrita de forma cautivadora. Són islas de regusto  nórdico, como las Islas Orcadas y las Hébridas escocesas,  y que en la obra de Martin están pobladas por un pueblo antaño guerrero y ahora miserable y que malvive de la pesca, la minería, el comercio y la pobre agricultura de una tierra que se trabaja con esfuerzo y da pocos rendimientos. Un modo de vida condenado por la evolución cultural de Poniente. La riqueza vence a la fiereza. Rogamos al lector que busque información sobre los MacDonald, señores de las Islas en la edad media escocesa.Un pueblo decadente liderado por caudillos con sueños de grandeza  y destinado a desaparecer bajo la batuta darwiniana del implacable escritor que es George Martin.
Kraken de los Greyjoy
Chutlhu, Dios de las profundidaes
creado por R. Lovecraft
Nosotros no sembramos. Esta es la divisa de los Greyjoy, los señores de estas tierras. Cuesta imaginar un lema más altanero, belicoso y aristocrático. Ninguna otra casa tiene otro parecido, a parte del de los Baratheon. Su emblema, un Kraken dorado es un pequeño homenaje de Martin a la obra imperecedera de Lovecraft, el maestro del terror de principios del siglo XX. Aeron Greyjoy, sacerdote del Dios Ahogado, hace repetir a Theon la plegaria que esconde una referencia lovecraftiana: lo que está muerto no puede morir. Frase que recuerda a la que adorna la lápida conmemorativa de la muerte de Howard y que está sacada de La llamada de Chutlhu, una de sus obras más conocidas: That is not dead which can eternal lie, And with strange aeons even death may die. Además, cordura no es lo que le sobra al sacerdote. A saber que vio en las profundidades del mar...  ¿Un guiño de Martin a los lectores más frikis?
Conan, personaje creado por R. E. Howard

 Años antes Nietzsche escribía: es imposible no reconocer, en la base de todas estas razas nobles, el animal de rapiña, la magnífica bestia rubia, que vagabundea codiciosa de botín y de victoria: de cuando en cuando esa base oculta necesita desahogarse, el animal tiene que salir de nuevo fuera. No es muy diferente a lo que Martin escribe en Choque de Reyes: cuando vivíamos con las costumbres antiguas, con el hacha en vez del pico y tomábamos lo que queríamos, fueran riquezas, mujeres y gloria. La guerra era el único trabajo apto para los hijos del hierro. En casi toda la literatura fantástica, desde R. Howard (Conan) a Martin, se percibe la nostalgia del macho, del hombre salvaje y libre más allá del bien y del mal, idea que desembocó en las extravagantes portadas de Manowar de nuestra adolescencia, pero esto ya es harina de otro costal. ¡Acerca de Theon Greyjoy  hablaremos más adelante!


La Mano del Rey


PS: dedicado a Santi C. Siles, hombre de hierro, y a los compañeros del grupo de esgrima Ad Domini Latere con quienes compartimos el amor por el buen acero Valyriano.

dilluns, 21 de maig de 2012

Yoren

Yoren, Guardia del Muro y Thomas Hobbes: el filósofo del miedo

"Los únicos lobos que hemos de temer son los que van disfrazados con pieles de hombres, como los que arrasaron aquella aldea"
Yoren a Arya Stark (Choque de Reyes)


Yoren, Guardia de la Noche
Thomas Hobbes, filósofo materialista
inglés (1588-1679)
Si hay un filósofo que sirva para explicar el conflicto de Poniente es sin duda Thomas Hobbes, el filósofo del Miedo. Hobbes, que nació en 1588 -su madre le tuvo prematuramente a causa del pavor que inspiró en ella la anunciada llegada de la Armada Invencible del rey Felipe II de España- y murió en  1679. Después de vivir (y sobrevivir, exilio inclusive) a las temibles luchas entre Cromwell y los Estuardo en al sangrienta Guerra Civil Inglesa dejó un legado político que, junto a Maquiavelo, empezó la modernidad en la política y el estado. Hobbes fue un filósofo oscuro en una época de luces y sombras; en el siglo de Newton y Bacon vio Inglaterra sometida a la rapiña y la barbarie, los campos asolados por los ejércitos de mercenarios... Es curioso que los siglos en los que la ciencia avance más se produzcan los conflictos más terribles. Hobbes vivió una auténtica guerra por el trono inglés que al final fue para Cromwell, un advenedizo puritano, religioso y sangriento. Cromwell: un hombre de verbo fácil y puño de hierro. Sin duda, se habría sentido como en casa en Poniente. 
De las ideas filosóficas más importantes de Hobbes hay tres que impregnan de cabo a rabo la obra de Martin. Vamos a verlas:
Arya Stark y Yoren
1. El hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus): el pesimismo de Hobbes le lleva a concluir, como a Yoren en un diálogo con Arya Stark, que los hombres son tant o más peligrosos para los hombres que los lobos.
2. Los hombres son movidos por el hambre de poder, fama y gloria y todos son iguales pues los unos son altos, los otros bajos, los hay listos y estúpidos, pero todos pueden ser muertos por la mano de otro. El estado debe ser poderoso para impedir una guerra permanente entre los hombres (bellum omnia inter omnes). La muerte de Robert Baratheon impulsa la vanidad de Renly y Stanis Baratheon a rebelarse contra Joffrey, Stark se proclama rey en el norte, Balon Greyjoy sueña otra vez con la rapiña y el botín y Tyrion será un Gnomo, pero tiene más poder que el rey...
3. En la guerra  no cabe esperar otra cosa que muerte y rapiña, traición y venganza, pues en ella no hay ley ni justicia. La ausencia de poder no es buena pues para el pueblo ya que este es quien sufre la guerra con mayor crueldad ya que la libertad y la propiedad corren peligro en todo momento. ¿Donde está "la Araña" Varys cuando la necesitas? 
 Para Hobbes, cuya idea revolucionaria del poder le costó la animadversión de la monarquía y el clero (sus obras fueron quemadas por ateas ya que establecía que todos los hombres eran iguales y el poder venia del pueblo y no de Dios), en el estado natural la libertad del hombre  era máxima pero la vida era brutal, salvaje y breve. Como la vida en el Muro...

La Mano del Rey

PS: dedicado al grupo de 1A de batxillerat por ser unos hobbesianos empedernidos. ;)



divendres, 18 de maig de 2012

Robert Baratheon


Robert Baratheon: el rey dionisíaco

"Hay hombres que son como las espadas, hechos para luchar; cuélgalos y se oxidarán"
Donal Noye, herrero del Muro






Robert no es un modelo ideal de rey. Sin duda, es un contrarquetipo de Rey Arturo. Si en el Ciclo del Grial Arturo representa el modelo perfecto de soberano, justo, querido y amado por todos sus caballeros y súbditos en el reino idealizado de Camelot; Robert representa, en Juego de Tronos, lo contrario: un rey que no es amado ni por su propia esposa. Un rey cornudo, en esto si se parece al soberano de Camelot, que no preside una Mesa Redonda de caballeros nobles sino que está rodeado por un consejo de personajes intrigantes y que buscan su ruina. Un rey putero y alcohólico.

Estatua de Dionisio, dios
griego del exceso

Robert Baratheon és un rey dionisíaco, más griego y romano que el cristiano Arturo, personaje que los clérigos utilizaron para tratar de moldear un personaje que poco se parecía al Arturo histórico, seguramente un caudillo bretón del tiempo de los romanos. Robert Baratheon es un hombre trágico, enamorado de una mujer muerta, buen soldado, pésimo gobernante. Como describe magistralmente el antiguo herrero de los Baratheon que sirve con Jon Snow en la Guardia de la Noche, el de Robert es el típico caso de hombre al cual le sienta mejor el estado natural -la bellum omnia inter omnes que decía Hobbes- que la paz y la aburrida gestión de los asuntos mundanos más propia de filósofos y burócratas. Freud diría a Robert que su dependencia de la bebida es una sublimación de los desaires de Cersei a cuya fogosidad no da el cauce correcto. Nietzsche seria más indulgente y vería en él lo que es: un hombre trágico que vive la vida hasta el límite. Un niño en el cuerpo de un rey venido a menos. No lo llamaría superhombre porque hay en el resentimiento y melancolía. La terapia de Freud seria un caro psicoanálisis, en cambio Nietzsche le recomendaría declarar la guerra a alguien. Solo le reprocharía que no diera rienda suelta a sus sueños de guerrero. Quizás es lo que espera al conceder a su compañero de fatigas, a su hermano de armas, Edd Stark el cargo de Mano del Rey o puede que sea solo para recordar batallitas, historias de la puta mili. Robert es un rey que cae bien, sentimos por él lástima y simpatía. Su destino podría ser el nuestro: cornudos y domesticados.
Baco, Caravaggio

Joan I el Cazador o Amador de la gentileza,
cuya muerte dejó un reino arruinado
y al borde de una guerra civil.
Pacífica la vida de un pueblo que se lee con aburrimiento decía Montesquieu. A la muerte de Robert se desencadena una guerra terrible: la guerra de los 5 reinos. La muerte de Baratheon, aparentemente absurda y bajo la cual se esconde un crimen perfecto que recuerda a la muerte de Joan I de Aragón, cuyo fin en Girona en una siniestra cacería estuvo a punto de dar con una guerra civil en Aragón en el siglo XIV y que acabó con Bernat Metge y varios consejeros del rey en la cárcel. Allí Metge escribió Lo Somni, obra que anuncia el humanismo literario de la lengua catalana. Un día escribiré sobre las influencias de la historia medieval de España en la obra de Martin que creo son abundantes. Hay vida más allá de la Guerra de las Dos Rosas...


La Mano del Rey

divendres, 11 de maig de 2012

Cersei Lannister


Cersei Lannister: una Ginebra incestuosa o una Galadriel oscura

"En el sitio del Señor Oscuro instalarás una Reina. ¡Y yo no seré oscura sino hermosa y terrible como la Mañana y la Noche!"
Galadriel

Galadriel
Cersei es un personaje fundamental en Juego de Tronos. Arquetipo  de la madrastra o de la bruja del cuento clásico y a la vez bella como Lucrecia Borgia. Es una buena madre, pero una madre corrompida. O quizás como buena Lannister está por encima del Bien y del Mal. ¿Galadriel oscura o Ginebra incestuosa? No se acaban fácilmente los calificativos que podemos aplicarle. Un personaje sumamente erótico y a la vez temible y detestable. Con Cersei nos pasa como a Menelao en la Ilíada con Helena. En pleno incendio de Troya, el griego busca a su fugada esposa  para matarla. Helena es una mujer cuya belleza ha causado una guerra terrible, en la que han muerto héroes y hombres por doquier. Menelao llega ante ella espada en mano y la encuentra con el vestido rasgado mostrando un pecho desnudo... A pesar de la furia y de la rabia no puede matarla, tal es su belleza. ¿Quién podria matarla? Creo que incluso Edd Stark se siente fascinado por ella, quizás por eso le perdona la vida. Psicoanálisis de todo a cien...

Lancelot y Ginebra
Cersei y Jaime
Está claro que  su personaje debe mucho al de la reina Ginebra, aunque Robert Baratheon dista mucho de ser Arturo como comentaremos más adelante. Ginebra y Lanzarote, los amantes adúlteros de Camelot. Cersei y Jaime: la  bella reina y el mejor caballero. No hace falta decir nada más. Pero es en ella donde se refleja mejor la diferencia entre Martin y Tolkien. En el inglés la mujer es belleza, bondad y virginidad o mal absoluto (la tentación de Galadriel por el anillo de poder). Tolkien era un británico idealista y cristiano. En Martin la mujer es, como el hombre, un animal ávido de ternura, de amor, de sexo; pero, también de poder,  gloria y muerte. Eros y Tanatos. Martin es un americano materialista, hobbesiano y de matices ateos o estoicos (en Juego de Tronos los dioses no se ocupan de los asuntos de los hombres). Queda en Martin una reminiscencia cristiana pues el pecado trae consigo la penitencia ya que Joffrey, el fruto del incesto, es un degenerado y durará poco en el trono.
Supuesto retrato de L. Borgia
(B. Veneto)
 Hay en Cersei ecos de Lucrecia Borgia. No de la Lucrecia histórica, una mujer enamoradiza, de perfil bajo en una época fascinante, y cuyo hermano estaba según parece loco por ella, sino la de la Leyenda Negra que los italianos construyeron para destruir la memoria de los papas valencianos. Esa Lucrecia, convertida en una envenenadora, femme fatale avant la lettre, inmortalizada según parece por Bartolommeo Veneto en un supuesto retrato: una mujer hermosa mostrando un pecho descubierto, el pecho donde reside el corazón, como el Helena de Troya ante Menelao, furioso y espada en mano...



La Mano del Rey

 
PS: "Evitad pues el gasto y el esfuerzo de la máquina fatal que conducís, porque allá donde ella posa su mirada serena se abrirá el cielo, y de igual modo, murallas y mármoles."
Elogio de Lucrecia Borgia (B. Accolti)

dimecres, 9 de maig de 2012

Jon Snow


Jon Snow: el bastardo estoico

"En pocas palabras: todo lo que pertenece al cuerpo, un río; sueño y vapor, lo que es propio del alma; la vida, guerra y estancia en tierra extraña."
Meditaciones de Marco Aurelio


Busto de Marco Aurelio
Un hombre perdido en una frontera helada y esteparia, infinita. Un hombre vigilando un muro que separa la civilización y los bárbaros.  Hay mucho de estoicismo o  de estólida sensatez en Jon Snow, un personaje querido, queridísimo por los fans, quizás porqué todos llevamos un bastardo dentro.  El emperador romano Marco Aurelio (121-180 d.c.) aconsejaba no hacer caso del oprobio que los demás nos infligen, pues si cometen tales actos es porque está en su naturaleza y como no pueden evitarlo no deben afectarnos en demasía, pues montar en cólera solo descarriará nuestras acciones y nos llevará a actuar como criminales. Creo que así actúa Snow ante el desprecio de Catelyn Stark. Resiste. Ante Tyrion Lannister hace lo mismo en su primer encuentro en Invernalia. Ante la opción de ser siempre un segundón se apunta a la Guardia de la Noche, una especie de legión romana  con aires de los monjes guerreros de las órdenes medievales, muchas de las cuales lucían hábitos negros (era la tela más barata y sobria). La vida en el muro es para valientes juramentados, aunque como en las legiones hay lo mejor de cada casa. ¡Una pandilla de estoicos en toda regla, algunos a su pesar!
Restos del Muro de Adriano en el norte de Inglaterra
La Guardia vigila el Muro, un monumento megalómano  mezcla de muralla china y del Muro de Adriano  que separaba a la Britania romana de los Pictos escoceses, y que se encuentra en los confines de las tierras de Poniente. A partir de esa decisión, la de acompañar a su tío Berjen su vida pasa a ser la guerra en tierra extraña como la definió el emperador romano en sus Meditaciones, auténtico tratado ético de occidente de principios del Bajo Imperio, escrito en los largos años de campaña contra los barbaros. El de Marco Aurelio, personaje recuperado para el cine en Gladiator, era un mundo crepuscular como el que Martin nos presenta. Un mundo viejo a punto de morir y otro nuevo a punto de nacer. Se acerca el invierno... 
      Es Jon Snow lo que aparenta, un bastardo maldito destinado a morir en la estepa helada o en un encuentro con los salvajes, un perdedor; o quizás es la esperanza blanca de los Stark en vísperas de la guerra que se avecina, un hombre que podría ser rey...



La Mano del Rey

divendres, 4 de maig de 2012

Joffrey Baratheon


Joffrey Baratheon: entre Calígula y Mordred

“Que me odien con tal de que me teman”
Calígula
Busto de Calígula
De aspecto aniñado y carácter más bien repulsivo, creo que no nos equivocaríamos en decir que estamos ante una de los personajes menos queridos de Juego de Tronos. Sin duda cada uno tiene sus gustos y puede que el heredero (y posteriormente rey de los 7 reinos) tenga sus admiradores, pero no atisbamos en el ningún buen sentimiento, ni un pasado terrible que justifique sus acciones (empatía que si podemos sentir con Tyrion, Jaime o Caersei). Solo el horroroso incesto que le engendró parece justificar tal crueldad (su trato a los Stark y al trovador lengudo es de un sadismo patológico). Maquiavelo recomendaba al soberano administrar la violencia con cuidado para gobernar  y desaconsejaba  baños de sangre inútiles y sin motivo para no engendrar rencores gratuitos. Baños de sangre en los que  también se regocijaba el emperador Calígula (12-41 d.c.) que incluso llegó a tener relaciones incestuosas con sus hermanas a las cuales, según algunas de las fuentes supervivientes de la época, obligó a prostituirse. ¡Vamos, una joya!
  Como Joffrey, con el que guarda un asombroso parecido según me puso sobre aviso una publicación en el Facebook de Gigamesh y Invernalia-mi más sincero agradecimiento-, tuvo una vida corta y sangrienta. No era fácil la Roma del Alto Imperio ni lo es el mundo de Juego de Tronos, donde el Darwinismo es ley de vida en manos de  un George Martin que si sabe administrar la violencia en sus obras, la justa para no asustar al lector, pero si para avisarle de lo que le espera si uno se encariña mucho con un personaje (uno de mis favoritos es Arya Stark, así que  en vilo estamos).
Mordred de niño en Excalibur de John Boorman
       El parecido con Mordred, el hijo bastardo de Arturo con su hermana, la bruja Morgana, es más bien por su origen: el incesto, del cual se ocupó S. Freud en Tótem y Tabú. Un origen difamante que Mordred no tenia en las primeras versiones de la leyenda artúrica, las más celtas y menos cristianas, y que es uno de los platos fuertes que nos depara Juego de Tronos nada más empezar. En el caso de Joffrey el incesto es femenino. Su madre, Cersei, es una mujer adúltera como Ginebra, la esposa de Arturo, pero su error no engendra descendencia y la relación con Lanzarote no es tan oscura como la de los gemelos Lannister, a quienes habrá que pedir audiencia ante la Mano del Rey en breve. Volviendo a Mordred, hay que aclarar que a los monjes del siglo XI y XII el incesto les llamaba más la atención, era más pecaminoso, y la leyenda quedaba mejor que siendo Mordred un sobrino de Arturo como era caso en las versiones originales del Ciclo Artúrico. El hijo contra el padre, que más podía pedirse. ¡Cuanto aprendió George Lucas de las leyendas de Arturo y de la obra de  J. Campbell!

      Poca filosofía y mucha sangre encontramos en el vástago de los gemelos Lannister así que, y como algún seguidor del blog ha comentado que el cargo de Mano del Rey es de alta mortalidad, seguiremos el consejo del filósofo L. Wittgenstein y dejaremos en paz a Joffrey pues ante lo que no puede hablarse es mejor callar.


La Mano del Rey






dimarts, 1 de maig de 2012

Petyr Baelish


Petyr Baelish: el Maquiavelo de Westeros

"En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven."
Maquiavelo


Su parecido es formidable. El director de casting hizo bien su trabajo. Moderadamente seductor, listo como un zorro, inteligente y sin escrúpulos, el consejero del rey, Petyr Baelish, cumple todos los requisitos para ser un Maquiavelo made in George R.R. Martin. Por otro lado, en los textos de  Maquiavelo, el escritor florentino más famoso de todos los tiempos con permiso de Bocaccio y Dante Alighieri, subyace siempre una razón política, pues era un hombre de estado. En Baelish, en cambio, anidan secretos personales y un deseo de venganza muy profundo. Baelish tiene tics de psicópata y asesino en serie. Sus motivaciones son reparar su orgullo ultrajado y consciente que su fuerte no es el cuerpo a cuerpo se ha dedicado a tejer una red de espías e informantes. Baelish es un "medrador", un hombre peligroso para los que le rodean. Conoce los deseos de los hombres y se los concede, ahí encuentra sus puntos débiles.  Como aconsejaba Maquiavelo hay que debilitar al enemigo para la guerra antes de vencerlo. Envíale cien mujeres a  tu enemigo y ellas acabaran con él. La frase, así como la archiconocida el fin justifica los medios, no aparece en ningún fragmento de El Príncipe aunque son de inspiración maquiaveliana. La obra culminante del pensador florentino podría ser de obligada lectura en el bachillerato, más que nada para que los estudiantes se vacunaran ante las prácticas sutiles o no  del Estado moderno (y posmoderno). A Maquiavelo le debemos la separación entre Iglesia y Estado y el inicio de la demolición de la virtud como la entendían los clásicos (ver el artículo sobre los  3 reyes Baratheon). Para Maquiavelo la virtù es la combinación entre la astucia del zorro y la fuerza del León, el buen gobernante es el que se mantiene en el poder durante mas tiempo. Joffrey no pasaría su prueba... También en El Príncipe podemos leer que el buen soberano debe dejar que los ministros den malas noticias y ellos reservarse las buenas. El rey caga y la Mano del rey limpia su mierda, una frase del guion de Juego de Tronos y que es de indudable inspiración maquiaveliana. Martin es sin duda un buen lector de Maquiavelo. No hace falta preguntarle para cerciorarse de este punto. Más adelante ahondaremos en ello.
             Volviendo a Baelish podemos decir que estamos ante un hombre que dará que hablar ¿Cual es su objetivo final? ¿La corona, la venganza, ambas cosas a la vez? ¿Sobrevivirá al Juego de Tronos? Solo el tiempo lo dirá.

La Mano del Rey