diumenge, 22 de juliol de 2012

Arya, Catelyn y Tyrion



Arya, Catelyn y Tyrion (por Maria García Cortadella)

 "el miedo hiere mas que las espadas"
Syrio Forrel


Para pasar los rigores estivales, tan poco dados a una sesión de filosofía, tenemos los dibujos de  Maria García Cortadella, una licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Tiene mucho futuro, de eso estamos seguros. Llega pisando fuerte y nos presenta de tres personajes clásicos de Canción de Fuego y Hielo. Maria practica lo que yo llamaría pintura psicológica que me remite (perdonadme la comparación) al retrato de la familia de Carlos IV de Goya. No sabemos si es cierto que los ojos son la ventana o el espejo del alma, pero en todo caso Maria no se contenta con reproducir un rostro sino en transmitir una emoción. Sus colores pastel nos introducen bien al mundo otoñal y de aires medievales de George Martin. Se acerca el invierno...

Percibimos el miedo de Arya sosteniendo a su aguja ante un enemigo que no vemos, pero que se percibe temible, sentimos la pena de Catelyn por el aciago destino de sus hijos y su familia, y nos arrolla la seguridad de Tyrion en el puesto de Mano del Rey que tan bien le sienta y que nos recuerda a la certera frase de Lord Varys: un hombre pequeño puede proyectar una sombra muy grande…


Para los interesados en su obra aquí os dejamos su enlaces:
  




La Mano del Rey

dimecres, 11 de juliol de 2012

Baratheon

Los Baratheon y los 3 Príncipes de Maquiavelo (o de si es mejor ser temido o amado)

“De aquí surge una controversia: si es mejor ser amado que temido o viceversa. Se contesta que correspondería ser lo uno y lo otro, pero como resulta difícil combinar ambas cosas, es mucho más seguro ser temido que amado.”
Maquiavelo, (El Príncipe)

"Hablemos claro señora. Como rey Stannis seria un desastre y no es probable que llegue a serlo. Los hombres lo respetan, incluso le temen, pero hay muy pocos que le amen"
Renly Baratheon a Catelyn Stark (Choque de Reyes) 



 

Renly Baratheon

El florentino Nicolás Maquiavelo escribió en 1513 el Príncipe (Il Principe) tratado político que inauguró la edad moderna en la filosofía política. Si algunas veces el autor de este blog busca y rebusca en Martin sus referencias históricas y filosóficas (con el riesgo que ello conlleva) esta vez no ha costado mucho pues George Martin es claramente explícito en sus "guiño" a la obra del florentino. Maquiavelo se pregunta cual es la mejor reputación del Príncipe, la que más le conviene teniendo en cuenta que toda su obra se basa en demostrar que la Virtù (virtud) de un soberano es mantener y (si se puede) aumentar el poder de que uno dispone. Así aquel que tenga la astucia del Zorro y sepa administrar la fuerza del León será el mejor Príncipe (si el honor y la palabra llevan a la pérdida del poder no pueden ser consideradas virtudes sino defectos). En resumidas cuentas y como alguien (no Maquiavelo) dijo una vez: el fin justifica los medios. Maquiavelo destruyó de un plumazo la idea de virtud que los clásicos (Platón y Aristóteles) habían creado y que los apologetas medievales habían desarrollado hasta crear la imagen del honorable Príncipe cristiano (o sea Eddard Stark).


Stannis
De las reputaciones que, según Maquiavelo, puede tener un soberano, las tres pueden verse reflejadas en los 3 Baratheon (bueno Joffrey...) que se pelean en Choque de Reyes. De  un lado tenemos al rey amado (Renly Baratheon) cuyo destino es durar poco y demostrar que las buenas maneras y el amor no sirven de mucho ante enemigos despiadados y dispuestos a todo. Del otro, tenemos al rey temido (Stannis Baratheon), que es un hombre parco en palabras, poco dado a discursos, sin carisma ni belleza, ni especial arrojo en el fragor de la batalla pero cuyo pacto con oscuras fuerzas y su creencia en la superioridad moral de su causa le hacen el rival más temible. Finalmente tenemos a Joffrey, el rey odiado, un personaje que es muy poco querido en la corte y entre los fans. Un niño cruel y sádico. Para el florentino solo un príncipe nuevo (es decir de una nueva familia en el poder) podía (y debía) dar rienda suelta a la violencia para afirmarse en el poder recién conquistado, como hace su admirado César Borgia.




 

Joffrey
Maquiavelo tenia muy claro que el mejor Príncipe de todos, aquel que conservaría mejor el poder seria el temido, pues el odiado durará poco pues cuyos actos le segaran la hierba bajo los pies pues la violencia gratuita no genera buen gobierno (idea que Tyrion Lannister comprende rápidamente en llegar a Desembarco del Rey y contemplar las cabezas colgadas de las lanzas) y el amado, el menos eficiente, caerá víctima de su bondad y candidez. Destino trágico que depara al dulce Renly.


 

 

La Mano del Rey



 
PS: enlace con un fragmento de la obra de Maquiavelo (El Príncipe)




 
CODA: Este post está dedicado a Bernat Tort Bisbal, que está en vísperas de su enlace matrimonial y que al comentarle estas ideas me iluminó en una tarde estival sobre Stannis y su arquetipo maquiaveliano y que me hizo volver a mis apuntes para encontrar la cita adecuada en Choque de Reyes. Tenemos una partida pendiente en el Juego de Tronos...


dimarts, 3 de juliol de 2012

Lord Varys


Lord Varys y la sombra de Fouché: ventanas a Maquiavelo y a Focault

“(…) El poder reside  donde los hombres creen que reside. Ni más ni menos. (…) Es una farsa, una sombra en la pared. Pero las sombras pueden matar. Y a veces, un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy grande.”
   Lord Varys, la Araña (Choque de reyes)



Joseph Fouché, Conde
 de Otranto
Joseph Fouché, Conde de Otranto, fue un político y militar  de orígenes humildes -su padre era marinero- que vivió en las luces y sombras de los agitados tiempos de la Revolución Francesa, el Imperio Napoleónico y la Restauración Brobónica. Fouché vió desfilar a reyes, ministros, revolucionarios, emperadores y a casi todos los sobrevivió.  Su agitada vida y su carrera, tan ambiciosa como silenciosa le llevó a cargos variopintos como los de seminarista, profesor, o Ministro de la Policía. Fouché siempre supo de que bando estar para subsistir; como Varys sirve a él mismo y al Estado, en esto son ambos profundamente maquiavelianos (la razón de Estado que Maquiavelo propugna y que como algún lector avispado apuntó en una entrada anterior es representada más por Lord Varys que por Petyr Baelish). Aunque finalmente la suerte le abandonó y en 1816 abandonó Francia y se refugió en Sajonia para acabar sus días en Trieste desposado en segundas nupcias y desposeído de su título de Conde de Otranto. Napoleón escribió: "Si la Traición tuviese un nombre sería Fouché". No hace falta decir nada más.  
Bibliotecario Berengario del film
El Nombre de la Rosa 
Aunque en Varys hay mucha tela por descubrir y tiene, como explicación a su personalidad oscura y un tanto ambigua una historia desgarradora. Su caracterización se parece sobremanera al hermano Berengario de la adaptación al cine de la novela de U. Eco El Nombre de la Rosa. ¿Casualidad, homenaje de los del casting, una  alusión a su sexualidad arrancada e indefinida? Lord Varys describe en sus memorables diálogos con Tyrion (Maquiavelo) Lannister, el poder de forma magistralmente Foucaltiana: "el poder reside allí donde los hombres creen que reside". Es decir, superando la concepción trinitaria de Max Weber (poder carismático, tradicional y legal), se propone una idea que Focault desarrolló a fondo y que tiene resonancias orientales (Sun Tzu): el verdadero poder es aquel que no se muestra que permanece invisible, pero que cuando es necesario se manifiesta con toda su fuerza. ¡Water can flow... or it can crash!


La Mano del Rey