diumenge, 13 de gener de 2013

El Bastardo (no es Jon Snow)


1-LOS SEÑORES DE LAS DUNAS


Pasaron los años y la guerra, lejos de acabar en una gran batalla que pudiera ser narrada por los cronistas y cantada por los juglares, continuó; se convirtió en una suerte de asaltos y escaramuzas, asedios sin honor que no ofrecían más botín que la destrucción y la muerte. Y así fue como las naciones del desierto y de aquel reino junto al mar, cuyo nombre se perdió en el olvido, cambiaron los rebaños de ganado y los reteles por arcos y flechas. Las caravanas que cruzaban el desierto hasta la lejana Zandarab dejaron de acarrear incienso y trapos, los artesanos vendieron su exquisita y trabajada orfebrería por extrañas espadas, armaduras de acero y yelmos de hierro forjado. Los marineros y mercaderes se convirtieron en mercenarios, hombres sin ley que se vendían al mejor postor. Los caminos y puertos se hiceron menos seguros y una sombra negra cubrió de nuevo los mares del sur. Así fue como estas costas rocosas, donde latía un furioso oleaje, este dédalo de islas diminutas en que había mil y un recovecos, se infestaron de piratas y buscavidas.

De las tierras meridionales, de donde antiguamente habían venido el peligro y la muerte, eran muchos los cuentos y mentiras que se contaban. Algunos hombres del norte afirmaban haber visto los Inmortales hollar de nuevo los pedregosos caminos del sur. Por mercados y tabernas corría el rumor de que el Gran Oráculo  había vuelto a reunir los señores de las dunas bajo su estandarte púrpura y carmesí. Y que, tras años de gobierno de débiles dinastías y generaciones de ineptos reyezuelos que fenecían en luchas intestinas, un nuevo tirano, cruel y poderoso, había sido ungido de nuevo al trono de Zandarab y controlaba desde allí los dominios que habían poseído antiguamente los hijos del desierto.

Esto es lo que se explicaba en la vieja ciudad de Ethelorn, en el puerto de Fársisa y también en el lejano Reino de Turanmor. Aunque, quizás, estas afirmaciones eran tan sólo rumores o supersticiones que esparcían los mercaderes que viajaban por todas partes. Los marineros, que generalmente eran gente que en las tabernas bebían en exceso y parloteaban aún más, juraban haber visto serpientes gigantes latiendo furiosas entre las aguas. Eran, según decían, animales fabulosos de grandes y azules escamas que surcaban los mares esperando, desde el fondo de negros abismos, toparse con barcos a los que devorar con sus fauces de dientes aserradas. El sur también era una tierra de la que decían que los hombres se hacían ricos con la espada y donde un mendigo se podía casar con la hija de un rey.

Aunque, como ya os he contado, el miedo de los reinos y ciudades de Ethelorn respecto a sus vecinos de Zandarab era bien fundamentado. Porqué, pese a haber sido olvidada de los libros, la historia explicaba que del mal que había florecido en aquellas tierras había venido, hacía ya muchos años, la destrucción de los antiguos reinos del norte.

En los tiempos en que transcurre esta historia los pueblos del mar y del norte habían caído en la desmemoria, y sólo algunos relatos y canciones, que pocos trovadores y poetas conocían, eran testigos de la grandeza perdida del Reino de Ethelorn.



La Mano del Rey


PD: esta vez he preferido compartir el principio de una historia mía, una vieja historia que algún día será contada. Quería compartirla con alguien, antes que el tiempo la borre...

9 comentaris:

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  2. Me ha encantado. Se lee como si fuera una crónica real, de un mundo posible, aunque imaginario=)

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    1. Gracias! Por n dia me salté el guión y recuperé un viejo texto de hace mucho tiempo. La imaginación es el espejo del alma...

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    2. Si puedes escribir ficción, y ya veo que sabes hacerlo y bien, no pierdas ese dn. Cultívalo sin preocuparte si te lo publican o no. Siempre vas a tener lectores.

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    3. Gracias Malena. Me gustó que les gustara, hice algunas cosas, más, un viejo mapa, unas anotaciones, la cosa quedó ahí y hace poco leyendo a MArtin me di cuenta que debía volver a revisar aquellos papeles y encontré parecidos sorprendentes que me hicieron recordar aquellos tiempos en que esa ficción fue un reducto de paz enmedia del caos y al tormenta. Voy a volver a hacerlo, a recobrar el camino andado. ;)
      GRACIAS DE VERDAD!

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  3. Me gusta el comienzo de la historia y tu forma de escribir. Espero que continúes la historia y la podamos leer ^^

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    1. Oh gracias!!

      Eso espero yo también!! Encontrar tiempo y adquirir la virtud de la constancia.

      ;)

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