dijous, 24 de gener de 2013

Melisandre y el fuego de Heráclito (2ªparte)

Melisandre y el fuego de Heráclito (2ªparte)

“Hay hielo y también hay fuego. Odio y amor. Amargura y dulzura. Masculino  y femenino. Dolor y placer. Invierno y verano. Mal y bien. —Dio un paso hacia él—. Muerte y vida. Miréis hacia donde miréis, opuestos. Miréis hacia donde  miréis, la guerra.”
Melisandre



Tyrion y Shae (amargura-dulzura,
masculino-femenino)
En el último post comenté acerca de los parecidos razonables, al menos en lo que corresponde a la prosa, entre una frase de Melisandre, la Zoroástrica Dama Roja -como me advirtió un lector avispado- y la filosofía en forma de aforismos de Heráclito de Éfeso. Quedó pendiente un análisis más profundo de la sentencia de Melisandre, pues solo rozamos la superfície en la entrada anterior. Si nos fijamos vemos que Martin compone en el diálogo una serie de parejas más o menos complementarias. De un lado tenemos una lista de primeras palabras: hielo, odio, amargura, masculino, dolor, invierno, mal y muerte. Del otro: fuego, amor, dulzura, femenino, placer, verano, bien y vida. Como vemos aparece un bando claro dominado por palabras de significado triste o negativo (dolor, muerte, odio, amargura, mal) y asociadas a palabras cuyo significado negativo es relativo (invierno, hielo) que quedan asociadas a la masculinidad. Del otro en el bando "femenino" tenemos la dulzura, el placer, el amor y la vida. Grande Martin muy grande. 

S. Freud
Edd Stark, Hielo y muerte
De un lado tenemos el fuego de Daenerys y la espada Hielo de Ned Stark, la una viva y el otro muerto. También tenemos al amargado Stannis Baratheon y su dulce Melisandre susurrando bellas palabras al oído o al también desangelado Tyrion y su prostituta Shae. El dolor de los Stark  del Norte (winter is coming), y quizás el placer de la victoria en el Sur de los Tyrrell y los Martell cuando vuelva el verano. La muerte de los personajes masculinos (Vyseris, Roberth Baratheon, Edd Stark...) y la vida de los femeninos (Daenerys, madre de Dragones, Catelyn Stark, mater dolorosa y re...). La lucha eterna entre el Eros y el Tanatos de Freud en el delicioso final de El malestar en la cultura, obra clave que hay que leer y releer tan llena de sabiduría. ¿Quién ganarà la batalla eterna de los opuestos?


La Mano del Rey

dimarts, 15 de gener de 2013

Melisandre y el fuego de Heráclito

Melisandre y el fuego de Heráclito

“Hay hielo y también hay fuego. Odio y amor. Amargura y dulzura. Masculino  y femenino. Dolor y placer. Invierno y verano. Mal y bien. —Dio un paso hacia él—. Muerte y vida. Miréis hacia donde miréis, opuestos. Miréis hacia donde  miréis, la guerra.”
Melisandre

"La Guerra de todo es padre, de todo rey, y a los unos hace dioses, a otros, hombres, a unos los hace esclavos y a los otros libres"
"El Dios: día y noche, invierno, verano, guerra, paz, saciado, hambriento, y va cambiando como el fuego, que, cuando se mezcla con aromas, se dice segun el olor de cada una"
Fragmentos de Heráclito, filósofo presocrático




Stannis Baratheon y Melisandre, luces y sombras
Melisandre es un personaje delicioso. Hablamos de ella para relacionar su culto al dios R'hllor con el Cristianismo que se extendió de forma sigilosa por el Bajo Imperio romano hasta alcanzar el estatus de religión oficial. ¿No es eso lo que persigue Melisandre al promover la causa de Stannis Baratheon al Trono de Hierro? Su arquetipo físico, el de la peliroja seductora, encaja con el tópico medieval que asignaba a las mujeres de cabello rojizo poderes demoníacos. También su relación Stannis nos recuerda a lo que Carl Jung llamaba el Eros exaltado: el hombre mayor y casado seducido por una mujer y llevado al terreno del pecado y al límite de la locura y la posesión. Como si estuviéramos hablando de Rasputin, su legendario miembro viril y la Zarina de Rusia... Aunque Melisandre es una bruja filósofa: platónica y maniquea. aunque con fragmentos de la prosa de Heráclito incrustados. Su discurso presenta referencias claras a la dualidad de contrarios de Heráclito, el filósofo presocrático del siglo VI a.c. Aunque para ella hay un Bien y Mal distinguibles, como vimos en el diálogo  con Ser Davos en la caverna de Bastión de Tormentas

Cartel del film
Rasputin
Heráclito pintado por Rafael Sanzio en
La academia de Atenas
Heráclito de Efeso, apodado el Enigmático por la brevedad y ambigüedad de sus mal llamados aforismos (no sabemos si fueron pensados como tales o quizás su pensamiento no fue fragmentario sinó que ha desaparecido el texto de referencia original) fue un filósofo de origen aristocrático que vió en el Fuego el origen de todas las cosas. Aunque quizás el fuego fue solo una metáfora para designar su visión del mundo, un mundo en constante devenir, cambiante como el curso eterno del fluir de un río en el que no podemos bañarnos dos veces pues cada momento el agua ha mudado y nunca somos los mismos. Para Heráclito el mundo era una lucha eterna de contrarios (noche, día, frío, cálido, agudo y grave...), la guerra era el padre de todas las cosas. Aunque en Heráclito hay una Logos, una razón que todo lo ordena, una ley universal sin que ningun elemento pueda ser considerado superior a otro, bueno o malo. En Melisandre encontramos un discurso parecido en las formas, pero que esconde un partidismo claro y evidente. Melisandre, como Platón o Parménides, encuentra en medio del tumulto de contrarios de Heráclito una causa a la que aferrarse, un bién distinguible, su causa, la del dios R'hllor del cual sabemos poco y cuales son sus verdaderos objetivos. Esta coincidentia opositorum, que Melisandre emplea para hablar de la luz y las sombras forman un discurso efectivo que mantiene seducido a Stannis Baratheon, un personaje fantástico, un hombre fáustico en un mundo mágico, el rey temido de Maquiavelo...


La Mano del Rey


PD: esta entrada está dedicada a todas las Melisandres y a todos los pobres Stannis del mundo, y a todos los que creen que el deseo y la voluntad de poder son las dos caras de una misma moneda.

diumenge, 13 de gener de 2013

El Bastardo (no es Jon Snow)


1-LOS SEÑORES DE LAS DUNAS


Pasaron los años y la guerra, lejos de acabar en una gran batalla que pudiera ser narrada por los cronistas y cantada por los juglares, continuó; se convirtió en una suerte de asaltos y escaramuzas, asedios sin honor que no ofrecían más botín que la destrucción y la muerte. Y así fue como las naciones del desierto y de aquel reino junto al mar, cuyo nombre se perdió en el olvido, cambiaron los rebaños de ganado y los reteles por arcos y flechas. Las caravanas que cruzaban el desierto hasta la lejana Zandarab dejaron de acarrear incienso y trapos, los artesanos vendieron su exquisita y trabajada orfebrería por extrañas espadas, armaduras de acero y yelmos de hierro forjado. Los marineros y mercaderes se convirtieron en mercenarios, hombres sin ley que se vendían al mejor postor. Los caminos y puertos se hiceron menos seguros y una sombra negra cubrió de nuevo los mares del sur. Así fue como estas costas rocosas, donde latía un furioso oleaje, este dédalo de islas diminutas en que había mil y un recovecos, se infestaron de piratas y buscavidas.

De las tierras meridionales, de donde antiguamente habían venido el peligro y la muerte, eran muchos los cuentos y mentiras que se contaban. Algunos hombres del norte afirmaban haber visto los Inmortales hollar de nuevo los pedregosos caminos del sur. Por mercados y tabernas corría el rumor de que el Gran Oráculo  había vuelto a reunir los señores de las dunas bajo su estandarte púrpura y carmesí. Y que, tras años de gobierno de débiles dinastías y generaciones de ineptos reyezuelos que fenecían en luchas intestinas, un nuevo tirano, cruel y poderoso, había sido ungido de nuevo al trono de Zandarab y controlaba desde allí los dominios que habían poseído antiguamente los hijos del desierto.

Esto es lo que se explicaba en la vieja ciudad de Ethelorn, en el puerto de Fársisa y también en el lejano Reino de Turanmor. Aunque, quizás, estas afirmaciones eran tan sólo rumores o supersticiones que esparcían los mercaderes que viajaban por todas partes. Los marineros, que generalmente eran gente que en las tabernas bebían en exceso y parloteaban aún más, juraban haber visto serpientes gigantes latiendo furiosas entre las aguas. Eran, según decían, animales fabulosos de grandes y azules escamas que surcaban los mares esperando, desde el fondo de negros abismos, toparse con barcos a los que devorar con sus fauces de dientes aserradas. El sur también era una tierra de la que decían que los hombres se hacían ricos con la espada y donde un mendigo se podía casar con la hija de un rey.

Aunque, como ya os he contado, el miedo de los reinos y ciudades de Ethelorn respecto a sus vecinos de Zandarab era bien fundamentado. Porqué, pese a haber sido olvidada de los libros, la historia explicaba que del mal que había florecido en aquellas tierras había venido, hacía ya muchos años, la destrucción de los antiguos reinos del norte.

En los tiempos en que transcurre esta historia los pueblos del mar y del norte habían caído en la desmemoria, y sólo algunos relatos y canciones, que pocos trovadores y poetas conocían, eran testigos de la grandeza perdida del Reino de Ethelorn.



La Mano del Rey


PD: esta vez he preferido compartir el principio de una historia mía, una vieja historia que algún día será contada. Quería compartirla con alguien, antes que el tiempo la borre...

dijous, 10 de gener de 2013

Danza de Dragones (la expansión)

Danza de Dragones: un juego trepidante y desigual

"Nosotros jugamos y sabemos que jugamos; somos, por tanto, algo más que meros seres de razón, puesto que el juego es irracional."
J. Huizinga, Homo Ludens

En los pasados Edge Days que se celebraron en Madrid, hace poco más de un mes, se presentó la versión en castellano de la expansión Dance with Dragons del board game Juego de Tronos 2ª edición. El juego, del que hablamos hace poco, es muy bueno y adictivo y permite recrear los enfrentamientos por el Trono de Hierro de las 6 principales casas de Poniente . Los Targaryen, que si están en el juego de cartas de LCG, no aparecen ni en el juego básico ni en esta expansión así que creo que habrá que esperar a los nuevos libros y expansiones para ver si podemos contemplar a Daenerys cargar contra lo que quede de Poniente a su regreso de las tierras de Las Ciudades Libres a lomo de los lindos dragoncitos. 
     Uno de los problemas de la expansión son los Spoilers, pues el mapa está hecho un galimatías y las cartas desvelan la aparición de personajes y auguran la desaparición de otros. Así que ojo con lo que viene a continuación. SPOILERS!!!!!!!!!!

Tablero con el despliegue inicial
de Danza de Dragones
El despliegue inicial subvierte el espacio "natural" asigando a cada casa en el juego básico así como la cantidad de tropa disponible; de forma que el escenario no está igualado en absoluto. No es un juego pensado para ser igualitario sinó para recrear el sabor de los libros aunque es evidente que cada casa tiene sus pies de barro y que todas pueden tener su oportunidad pues las cartas (7 nuevas para cada jugador) tienen este objetivo. Aún así los Baratheon parten con un gran handicap pues estan defendiendo el Norte tal y como podemos leer en el final de Tormenta de Espadas.  Los Stark, o deberíamos decir los Bolton, tienen una posición bastante optima para defenderse, pues las cartas que tienen son muy potentes pero dependen en gran medida de una alianza con Greyjoy o Baratheon, e incluso Lannister. Los leones tiene una aparente superioridad en el tablero, y digo aparente porque cuando una hace numeros ve que solo cuentan con peones y una debilitada flota marítima (¿donde está Tywin para ver este desastre?) para defender Lannisport. 

El Martell en su rinconcito esperando el momento justo
No es para nada el caso de los Tyrrell porque cuentan con un gran despliegue y cartas decentes, aunque pierden a Loras Tyrrell que era una carta "ganadora" pues permitía realizar dos avances con una sola ficha. Bien jugado y con un poco de suerte se podía hacer un doble Loras Tyrrell en una sola ronda. Aunque ahora la carta de Margery y la de la Reina de las Espinas son para ponerse a temblar; así como la de Paxter Redwine que les da a los barcos Tyrrell muchas posibilidades tanto en ataque como en defensa. Los Martell estan allí a lo suyo esperarando su momento y son los que menos notan los cambios en el tablero y empiezan de hecho mucho mejor que en el escenario normal. El handicap: Doran Martell y la gran ausencia de la Víbora Roja. De los Greyjoy decir que son, como siempre, la "mosca cojonera" del juego, allí incordiando, muchas veces como el perro del hortelano que no come ni deja comer. Pero Aeron Pelomojado no tiene perdida y la baja de Balon Greyjoy se nota, pero hay cartas bonitas que les dan mucho color. Las cartas más entrañables de la nueva edición son Walder Frey, el finado Frey que decía Ned Stark, que deja más de una alianza sin efecto, Melisandre que por fin tiene poderes de verdad y Mance Rayder que tiene la fuerza de ataque como los puntos del marcador de los salvajes. !Una pasada!
Cartas de la expansión
Danza de Dragones

La verdad es que da para mucho y hay que decir que el escenario reduce el tiempo de juego a 6 turnos y hay leches desde el primer turno así que para romper dinámicas de aburrimiento es un escenario ideal. En breve publicaremos en el blog las reglas NO OFICIALES del grupo de juego La Belle Alliance para recrear  el libro Choque de Reyes donde se podrá escoger entre las dos ramas de la casa Baratheon, Renly o Stannis, y veremos a la casa Lannister más fuerte que nunca. Hagan sus apuestas y no se fien de los Frey...



La Mano del Rey






diumenge, 6 de gener de 2013

Baratheon: Shakespeare, Tolkien y heráldica de Poniente

Baratheon: Shakespeare, Tolkien y heráldica de Poniente

"El desorden, el horror, el miedo y la rebelión habitarán esta tierra, que entonces será llamada el campo de Gólgota, o el lugar de las calaveras"
Ricardo II (W. Shakespeare)



Baratheon
Pendón de Ricardo II
(Los dos cuerpos 

del rey,
Ernst H. Kantorowicz, 

Ed. Akal)
Ricardo II de Inglaterra fue el último rey de la dinastia Plantagenet. Hijo de Eduardo, El Príncipe Negro, se enfrentó a una rebelión de Enrique, duque de Lancáster, y otros barones desposeídos y descontentos con su gobierno que arrastraba las remoras y gastos de la costosa Guerra de los Cien Años. Derrotado, fue obligado a abdicar y murió en la cárcel, nunca sabremos si asesinado. Su estandarte personal presentan un gran parecido con la de los Baratheon. El Ciervo coronado de los Baratheon es uno de los más bellos estandartes de las casas de Poniente. El Ciervo, como animal ha estado presente en gran parte de la heráldica europea. Desde los Cervelló de Cataluña, dinastías francesas o alemanas hasta  del Reino de Irlanda. Como animal está presente en gran parte de las leyendas celtas y germánicas.
El caballero catalán 
Guillem de Cervelló
El rey Ricardo también fue el protagonista de un drama histórico de William Shakespeare.  William Shakespeare hizo a Ricardo II protagonista de una trágica historia muy "juegotronesca" y  que se considera que inaugura "de facto" la tradición maquiaveliana de la política en Inglaterra. Vemos en Ricardo II un mundo crepuscular y el nacimiento de otro, la Baja Edad Media de trancisión al Renacimiento (otra vez los arquetipos de los Stark, más feudales y guerreros,  y los Lannister. más refinados, astutos y políticos) que culminó con la obra de Maquiavelo.

Petyr Baelish

Nicolás Maquiavelo
En un libro, Los dos cuerpos del rey de Ernst Kantorowicz,  donde se analiza la teología política medieval, el autor describe que los reyes medievales tienen dos cuerpos: un cuerpo natural y un cuerpo político. El tema de los dos cuerpos del rey es pertinente a lo largo de Ricardo II, desde el exilio de Bolingbroke a la deposición del rey Ricardo II. El cuerpo natural es un cuerpo mortal, sujeto a todas las debilidades de los seres humanos mortales. Por otra parte, el cuerpo político es un cuerpo espiritual que no puede ser afectado por las enfermedades mortales tales como la enfermedad y la vejez. Estos dos cuerpos forman una unidad indivisible. En época moderna y contemporánea el sucesor del cuerpo político será más adelante el Estado, el Leviathan de Hobbes. Los reyes nacen y mueren, al igual que los ministros y los súbditos, pero el estado (o la família como le dice Tywn Lannister a Tyrion antes de una batalla ante los Stark) permanece. Robert Baratheon muere, pero Lord Varys y Meñique permanecen.

William Shakespeare,
el Bardo de Avon
J.R.R. Tolkien, el Bardo de
Bloemfontein
Esta dualidad de la monarquía, esta  coincidentia opositorum -unión de los opuestos, entre el cuerpo mortal e immortal es una de las claves de la alquimia del arte. La obra de Tolkien transcendió porque probablemente sin saberlo el "viejo professor" unió las dos almas espirituales de occidente: de un lado la tradición indoeuropea de celtas, griegos y germanos (con sus seres sobrenaturales, héroes, dioses y monstruos) y la tradición judeocristiana (con sus valores sobre la igualdad, el amor y el pacifismo): el orden y la aventura. Fue esa quadratura del círculo la que dió a Tolkein la llave de los corazones de millones de lectores. No podía obrarse un retorno al paganismo, pues era brutal y sangriento, ni una glorificación del guerrero bárbaro sin caer en el peligroso "ariansimo" de los nazis. Ni tampoco podía aferrarse a la tradición judeocristiana que tras la muerte de Dios anunciada por Nietzsche estaba mortalmente herida. Tolkien encontró la síntesis: nuevos héroes para un nuevo tiempo, un tiempo en el que no cabían los mártires que mueren en vano -Boromir muere para defender a los hobbits-  ni las renúncias vitales del cristianismo, pero que no llevaran el mundo a una nueva barbarie sinó a la derrota del Mal, de ahí que los epicúreos hobbits sean sus héroes y no los aguerridos guerreros. Tolkien fue un escritor místico aunque no religioso. Creyó en el hombre y en su destino heroico, pero creía más aún en la fuerza del amor, la amistad y la bondad.

G. R.R. Martin, el Bardo
 de New Jersey

George R.R. Martin consigue otra dualidad, la de unir lo fantástico con lo histórico. Su mundo de Poniente es más real que hechos históricos en novelas con decorados de cartón piedra. En pocas novelas que se publican de la edad media se puede saber que comían los caballeros, como se llaman las partes de sus armaduras, los nombres de sus escuderos y banderizos... Como narrador Martin ama tanto a los villanos como a los héroes, pero su obra derrama una àcida  crítica sobre un sistema político corrupto e injusto.  De la pasión que comparte con Shakespeare por los bufones (el Chico Luna, Caramanchada y compañia) hablaremos más adelante. Love is love in beggars and kings...



La Mano del Rey


PD: no deja de ser curioso que el primero és inglés, el otro un "hijo del Imperio" y el tercero americano; un pequeño bosquejo de la evolución de la lengua inglesa a lomos de la Commonwealth.