dissabte, 11 d’octubre de 2014

Los cuervos y los búhos (o de como Mance Rayder debería haber leído El conde Lucanor)

Los cuervos y los búhos (o de como Mance Rayder debería haber leído El conde Lucanor)

"-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, lo primero que debo deciros es que  ciertamente este hombre ha venido a vos para engañaros, y, para que sepáis cómo lo intentará conseguir, me gustaría que supierais lo que sucedió a los cuervos con los búhos."
El conde Lucanor, ejemplo XIX 

"—Ya basta de hablar de Joffrey —dijo—. Algunas batallas se ganan con plumas y con cuervos, ¿no fue eso lo que dijiste? Tengo que felicitarte. ¿Cuánto tiempo llevabas tramando esto con Walder Frey?"
Tyrion Lannister, Tormenta de espadas

Aprovechando que el rodaje de la quinta temporada de Juego de Tronos está estos días en España, concretamente en Sevilla y Osuna (en el reino de Dornelucía) esta entrada trata de poner en relación un clásico de la literatura castellana medieval (El conde Lucanor) con las aventras de Jon Snow en el Muro y más allá, en los dominios de Mance Rayder. Ya comentamos las similitudes y paralelismos con Joseph Conrad y su imperecedera obra El corazón de las tinieblas. Como veremos el ejemplo XIX del libro escrito por el infante Don Juan Manuel se adapta muy bien a la trama de Juego de Tronos. Si Mance Rayder le hubiera echado ojo quizás la suerte de los Salvajes habría sido otra pues en el juego de tronos o ganas o mueres...

Una posible interpretación
de el Conde y Petronio
El libro está compuesto por cinco partes, la más conocida de las cuales es una serie de 51 exempla o cuentos moralizantes tomados de varias fuentes, como Esopo y otros clásicos, así como de cuentos tradicionales árabes. El propósito didáctico y moral es la marca del libro. El conde Lucanor empieza la conversación con su consejero Patronio planteándole un problema («Un hombre me ha hecho una propuesta…» o «Temo que tal o cual persona intenta…») y solicita consejo para resolverlo. Patronio siempre responde con gran humildad, asegurando no ser necesario dar consejo a una persona tan ilustre como el conde, pero ofreciéndose a contarle una historia de la que este podrá extraer una enseñanza para resolver su problema. La obra pues sigue la estela del diálogo platónico en el que Sócrates, el filósofo ateniense, hacía llegar a la verdad a sus discípulos, entre ellos Glaucón, el hermano menor de Platón. 

En el ejemplo XIX se os cuenta lo que aconteció a los búhos con los cuervos. Veamos:

-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, los cuervos y los búhos estaban en guerra  entre sí, pero los cuervos llevaban la peor parte porque los búhos, que sólo salen de noche y de día permanecen escondidos en lugares muy ocultos, volaban al amparo de la oscuridad hasta los árboles donde se cobijaban los cuervos, golpeando o matando a cuantos podían. Como los cuervos sufrían tanto, uno de ellos muy experimentado, al ver el grave daño que recibían los suyos, habló con sus parientes los cuervos y encontró un medio para vengarse de sus enemigos los búhos.

Así pues uno de los cuervos urde un engaño para superar el escurridizo ejército de los búhos (que hay que leer metafóricamente como animales sabios y nocturnos) a lo que se opone la astucia y malícia de los cuervos, una visión muy parecida a la que los salvajes tienen de los hombres de negro de Poniente. Algo que también vemos en Jon Snow o Nieve ya que es enviado a engañar a los hombres de Mance Rayder bajo la apariencia de un desertor, un cuervo desplumado. 

»Este era el medio que pensó y puso en práctica: los cuervos le arrancaron las  plumas, excepto alguna de las alas, por lo que volaba muy poco y mal. Así, lleno de  heridas, se fue con los búhos, a los que contó el mal y el daño que le habían causado los  cuervos porque él no quería la guerra contra los búhos, por lo cual, si ellos lo aceptaban  como compañero, estaba dispuesto a decirles las mejores maneras para vengarse de los cuervos y hacerles mucho daño. 

Jon y Qhorin Mediamano, un sacrificio
por la Guardia de la Noche y
"for the good of the realm"
La treta forzada de Qhorin Mediamano para que los salvajes acepten a Jon como uno de los suyos y el fragmento de Petronio nos remite a un elemento muy propio de los cuentos y que se rastrea en la filosofía de Platón y en los primeros mitos (las cosas no son lo que aparentan, hay una verdad detrás de la apariencia, una verdad a la que se llega con el razonamiento y no con la vista ni los sentidos). Los hombres ven lo que quieren ver. 


Aunque no todos los salvajes confían en Jon Nieve. Recordemos a Styr, Thormund y las discusiones con Mance Rayder sobre su fidelidad, como podemos ver en el diálogo que mantiene Tormund con Jon en Tormenta de espadas cuando regresa para parlamentar:

Veo que tu capa vuelve a ser negra. A Mance no le va a gustar. Si has venido a cambiar de bando otra vez será mejor que te subas a vuestro Muro a toda prisa.

Como tampoco todos los búhos confían en el cuervo desplumado. Veamos que nos cuenta Petronio en El conde Lucanor:

"había entre los búhos uno que era muy viejo y que tenía mucha  experiencia que, cuando se enteró de lo del cuervo, descubrió el engaño que les preparaba y fue a explicárselo al cabecilla de los búhos, diciéndole que, con toda seguridad, aquel cuervo se les había unido para conocer sus planes y preparar su derrota, por lo que debía alejarlo de allí inmediatamente. Pero este experimentado búho no consiguió que sus hermanos le hicieran caso"


Jon cumple su cometido y al final su información y su traición, lease fidelidad a la Guardia de la Noche si se prefiere, causa la derrota de los salvajes en su intento de tomar el Muro, tal y como acontece con los pobres búhos de la leyenda de Petronio. 

»Los búhos, no obstante, siguieron confiando en el cuervo. Cuando le crecieron otra vez las plumas, dijo a los búhos que, pues ya podía volar, iría en busca de los cuervos para decirles dónde estaban y, de esta manera, reunidos todos los búhos, podrían acabar con sus enemigos los cuervos, cosa que les agradó mucho. 

»Al llegar el cuervo donde estaban sus hermanos, se juntaron todos y, como sabían los planes de los búhos, los atacaron de día, cuando ellos no vuelan y están tranquilos y sin recelo, y destrozaron y mataron a tantos búhos que los cuervos quedaron como únicos vencedores. 
»Así les sucedió a los búhos, por fiarse del cuervo que es, por naturaleza enemigo 
suyo. 


Encuentro con "Eros"
"Que es el honor
comparado con el amor
de una mujer?"
Aemon Targaryen

Solo hay un "detalle" que casi cambia el destino de Jon. El encuentro con  Ygritte, el encuentro con el amor, con el fuego de la vida. Hay hielo y tambien hay fuego, masculino y femenino, dolor y placer, muerte y vida... Tu no sabes nada Jon.  Ahí es donde tiemblan los principios de Jon y su juramento. ¿Que es el honor comparado con el amor de una mujer? Pero el amor es un veneno lento, un veneno que mata. ¿Quiso realmente Jon a Ygritte? ¿Y ella? ¿Lo habría matado de verdad? Del amor al odio hay un paso y si todo lo que se hace por amor se hace más allá del bien y del mal... 

Jon Nieve, destinado a ser rey a juzgar por las proféticas palabras de Lord Comandante  Mormont, a raíz de unos monosílabos pronunciados por unos cuervos:

—Un señor es una cosa, y un rey otra muy diferente. —Se sacó un puñado de maíz del bolsillo y se lo dio al cuervo—. A tu hermano Robb lo vestirán con sedas, satenes y terciopelos de cien colores, mientras tú vives y mueres con una cota de malla negra. Se casará con alguna hermosa princesa y tendrá hijos con ella. Tú no tendrás esposa, ni podrás sostener en tus brazos a un niño de tu sangre. Robb reinará, tú servirás. Los hombres te llamarán «cuervo», a él lo llamarán «alteza». Los bardos cantarán hasta el menor de sus hechos, mientras que tus mayores hazañas pasarán desapercibidas. Dime que nada de eso te preocupa, Jon... y te diré que eres un mentiroso, con la seguridad de tener razón.
Jon en una imagen promocional de HBO

Acertijos en la oscuridad. Volviendo a la fábula medeival que inspiró este texto, el infante Don Juan Manuel culmina el relato con una moraleja escrita en versos. 

Y como don Juan comprendió que se trataba de un cuento muy bueno, lo mandó  escribir en este libro e hizo estos versos que dicen así: 

Al que antes tu enemigo solía ser
ni en nada ni nunca le debes creer

La Mano del Rey


PD: dedicamos este texto a los/as que tengan la suerte de poder participar de la gran aventura del rodaje de HBO en España. Disfrutad mientras se acerca el invierno, aunque no los Vientos de Invierno. 




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