diumenge, 2 de novembre de 2014

Dracula, la leyenda jamás contada (o de si es mejor ser temido o amado)

Dracula, la leyenda jamás contada (o de si es mejor ser temido o amado)

¿Qué es bueno? - Todo lo que eleva el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre. ¿Qué es malo? - Todo lo que procede de la debilidad. ¿Qué es felicidad? - El sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia queda superada.
No apaciguamiento, sino más poder; no paz ante todo, sino guerra; no virtud, sino vigor (virtud al estilo del Renacimiento, virtù, virtud sin moralina).
Los débiles y malogrados deben perecer: artículo primero de nuestro amor a los hombres. Y además se debe ayudarlos a perecer.
¿Qué es más dañoso que cualquier vicio? - La compasión activa con todos los malogrados y débiles - el cristianismo... 
F. Nietzsche, El Anticristo

"A veces el mundo no necesita un héroe, necesita un monstruo"
Drácula

Drácula y su hijo
Ha llegado a la cartelera de nuestros cines el film Dracula: la leyenda jamás contada.  Esta película nos cautiva enseguida con  una introducción bella, sin movimiento y una voz en off (del hijo del conde Drácula)  y en la cual ya podemos captar uno de sus aciertos: el vestuario y la ambientación. La música, obra de Ramin Dwajdi -nuestro querido compositor de la BSO de Game of Thrones-, no desentona en ningún momento. Solo echo a faltar una cosa: los Rolling Stones al final en los créditos con su eterno Simpathy for the Devil, que hubiera sido un doble guiño a sus Satanic Majesties y al film Entrevista con el vampiro, basado en la obra de Anne Rice. Si añadimos que Charles Dance, Tywin Lannister, está immenso en lo poco que aparece y que el film termina con él pronunciando la palabra juego (game), la connexión con Juego de Tronos es bastante más que una casualidad.

Esta enésima revisión del mito creado por Bram Stoker, el "loco" escritor irlandés, sobre la base de una figura arqutípica diversas culturas: el del vampiro chupasangre, es una película que tien profundidades filosóficas insospechadas a primera vista. De entrada, el vampiro era, según la interpretación de Carl Jung, una de las manifestaciones de la Sombra, instancia del inconsciente donde se agolpan nuestros impulsos más primarios. También lo eran el Dragón o la Serpiente. Recordemos que Draculia era "hijo del Dragón" aunque también se asocie a la expresión "hijo del Diablo", un guiño que también se produce en el film. Se agradece que el erotismo propio del vampirismo light que sobreabundava desde los tiempos de la saga Crepúsculo haya desaparecido de la cinta y apenas asome más que en algunos planos del final. Como dice George R.R. Martin eso de que los vampiros son "buenos" solo puede ser una justificación burda del capitalismo "chupasangre". Unos seres que se alimentan de otros no pueden ser buenos. Pueden ser grises, interesantes, oscuros, malvados, ambiguos, pero no "buenos". Así es en el film. 

Drácula es un Príncipe que se enfrenta a un dilema moral y ético: arrodillarse ante los turcos y prestarles vasallaje, entregarles su hijo y los de sus súbditos o bien enfrentarse a un poder militar (el del Sultán Mehmet II) al que no puede vencer. Decide luchar. A grandes rasgos esta peli puede verse de tres maneras diferentes:
  1. Como un blockbuster palomitero que entretiene a base de formar un crossover entre el cine de vampiros, las pelis de superhéroes al estilo Marvel y el trasfondo histórico del eterno conflicto Occidente-Oriente (o sea los 300 espartanos again).  
  2. Desde una perspectiva historicista del conflicto cristianos-islam, en el cual Occidente, a raíz del Renacimiento pacta con el Diablo (o sea la ciencia y el capitalismo) para así poder ganar la guerra por la dominación del mundo a los pueblos no europeos. 
  3. Como una metáfora sobre la integración en nuestra psique consciente de una parte maligna, el Mal o Diablo para los cristianos, la Sombra según la perspectiva de Jung, los sentimientos primitivos violentos o sexuales, que en la cultura occidental ha quedado desplazado por las normas morales cristianas que asociamos al Bien.
La armadura de Drácula al
más puro estilo Targaryen
Todas estas maneras de ver el film son igual de plausibles, incluso complementarias. Cada espectador la puede ver desde puntos de vista diferentes, pero si al salir del cine hicieramos una encuesta con estas tres respuestas en general cada espectador se decantaría por una u otra. El film nos presenta una revisión del Mito de Fausto (el pacto con el Diablo), en una escena mítica en la caverna entre el Príncipe Drácula y un diabólico monstruo encarnado por Charles Dance. Ahí, en ese pacto fáustico, reside la clave de bóveda de la interpretación filosófica del film: Occidente, los cristianos, vendieron su alma al diablo (la ciéncia esóterica alquimistíca) durante el Renacimiento y los albores de la Edad Moderna (período donde se ambienta el film) para poder derrotar al Islam y conquistar el mundo. Solo faltaban Stannis y sus ambiciones en un recoveco de la cueva.  Aún así hay que mantener el cristianismo, algo que en el film se puede ver en la protección del monge amigo del conde Drácula a su amado hijo, aunque esto esté en contradicción con los valores practicados por el poder y por el materialismo capitalista de raíz fáustica. La infancia será preservada de ese "pacto con el diablo" que los occidentales han hecho, al menos hasta que los niños crezcan y comprendan las necesidades de la política real. 


Resuenan en el film los sermones políticos de Maquiavelo  y el del malentendido fin que justifica los medios, frase que el florentino jamás pronunció. De si es mejor ser temido que amado, de hasta que punto vale la pena luchar por algo que se va a perder de igual forma, pues defender a los demás nos puede llevar a que nos vean como algo que no pueden aceptar. Los hombres no están preparados para la verdad, y la verdad choca muchas veces con el pragmatismo y al Realpolitik. Como decía George Orwell: dormimos tranquilos porque hay gente dispuesta a hacer cosas muy malas mientras soñamos plácidamente. El film termina en la edad actual, donde el guiño a la arquitectura "fáustica" moderna es bastante evidente y Charles Dance, el hombre eterno, invoca a una nueva partida del juego. ¿Pero que juego? El del petróleo del Asia Central? El del Oriente Medio? Otros? The answer is blowing in the wind. 


La Mano del Rey

1 comentari:

  1. Me pareció que Dracula: La historia jamás contada fue una excelente versión de la historia de este personaje, aunque tiene sus detalles y momentos, la historia te atrapa

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