diumenge, 19 d’abril de 2015

El Sinsajo y el Angelus Novus de Paul Klee, ventanas a Walter Benjamin

 El Sinsajo y el Angelus Novus de Paul Klee, ventanas a Walter Benjamin 


Un «ángel nuevo» es una criatura celestial creada para servir y renovar un cántico eterno ante Dios. Walter Benjamin lo explicaba en la presentación de la revista Angelus Novus: «Una leyenda talmúdica nos dice que una legión de ángeles nuevos son creados a cada instante para, tras entonar su himno ante Dios, terminar y disolverse ya en la nada.

Wikipedia

"Solo por nuestro amor a los desesperados seguimos conservando la esperanza"
Walter Benjamin


El Sinsajo, un Angelus Novus con todas las de la ley
Los Juegos del Hambre es una saga que no he tenido el gusto de leer, pero que a juzgar por las películas, que sí he visualizado, parece ser una mina de oro desde el punto de vista sociológico y político. No tanto en el campo de la filosofía pues es esencialmente una distopía futurista y eso la lleva más al terreno de la especulación tecnológica y sociológica, en la línea de 1984 de George Orwell, obra de la que es hija la trilogía de Suzanne Collins. Aunque hay pinzeladas en ella de Tron, Rollerball, The Runing Man, entre otros títulos. 


Lo primero que llama la atención visualmente en el film són las inspiraciones en el fascismo de los años 30 y la fascinación por Roma, Grecia y la omnipresenta Esparta. Un día habrá que hacerse un estudio de la influencia de la ciudad Lacedemonia en la cultura occidental. Pues es muy curioso que una pequeña ciudad-estado aferrada a las tradiciones más retrógradas de la Hélade, que tan solo aportó al mundo guerreros temibles y un puñado de guerras locales por bien que magnificadas por la no menos importante influencia de Grecia como fundadora de la cultura occidental, haya podido fascinar tanto a los europeos y, sobretodo, a los americanos y anglosajones (incluyan aquí a los germanos). Esparta, siempre Esparta. Los jóvenes en cacería, buscando su lugar entre los adultos, como bestias de rapiña, respetando antiguas tradiciones que són cohesionadoras de una sociedad jerarquizada y férrea. A pesar que la autora afirma beber de la leyenda ateniense de Teseo y el Minotauro, leyenda que se refiere a una época arcaica de la ciudad y por lo tanto con leyes anteriores a la reforma de Pericles y por lo tanto más cercana a la tradición espartana, más brutal, y menos democrática, más cerca del período mítico que del logos y el nomos. Hay mucho material en Los juegos del hambre...

Angelus Novus de Paul Klee
Pero lo que más me llamó la atención fue las relaciones entre el Sinsajo, el ave híbrida que aparece en los libros. La misma Suzanne Collins compara Katniss con un Sinsajo por el hecho de que "nunca debería haber existido". Esta idea me remitió immediatamente a la figura del Angelus Novus de Walter Benjamin, inspirada por una obra pictórica de Paul Klee que el mismo Benjamin, intelectual "maldito" de la Escuela de Frankfurt de los años 20 y 30, compró y retuvo hasta su muerte en Portbou en 1939 en trágicas circunstancias. Benajmin y Collins, ambos de influencia culural hebrea, uno judío laico y la otra católica y romana, ambos participantes de una tradición antigua y mesiánica. 

 En el ensayo Tesis sobre la filosofía de la historia, Walter Benjamin escribe inspirado por la cábala lo sigiente:

Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. En él se muestra a un ángel que parece a punto de alejarse de algo que le tiene paralizado. Sus ojos miran fijamente, tiene la boca abierta y las alas extendidas; así es como uno se imagina al Ángel de la Historia. Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros percibimos una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que amontona ruina sobre ruina y la arroja a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado, pero desde el Paraíso sopla un huracán que se enreda en sus alas, y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irreteniblemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras los escombros se elevan ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.
TESIS IX


Walter Benjamin en el año 1928
Transcribo la información del artículo de wikipedia que es excelente y la redondeo con algunas ideas: La alegoría benjaminiana del «Ángel de la historia», que mira hacia el pasado descubriendo la barbarie allí donde la historia se percibe como un continuo, supuso una crítica a los ideales quiméricos que alentaban el pensamiento de buena parte de la izquierda. Una idea presente en Katniss Everdeen, cuyo rastreo del pasado la lleva a desencantarse del Capitolio pero también de los izquierdistas revolucionarios que la utilizan como "emblema del pueblo". En el relato, el ángel sobrevuela horrorizado las cenizas que arroja el pasado, al tiempo que no puede escapar del futuro, arrastrado por la vorágine del progreso; desde su atalaya, la noción de historia se entrelaza con las de memoria e identidad, en un instante en el que pasado, presente y futuro convergen. Katniss no puede escapar a su destino, que no controla y se convierte en el ángel, en esa rendija de esperanza que se abre entre las costuras del tiempo, una hendidura divina y terrenal, sagrada y profana, guerrera y madre, cazadora y cazada, esperanza y frustración, por la que emerje la revolución, la violencia sagrada de los humillados por el progreso. Ruinas y más ruinas.

Libertad guiando al pueblo, Delacroix
Benjamin buscaba una teoría de la historia que permitiese analizar el fenómeno del fascismo y las causas que precipitaron la debacle de la izquierda europea en el periodo de entreguerras. Sus ideas al respecto influyeron notablemente en el pensamiento posterior de algunos filósofos de la Escuela de Frankfurt, como Theodor W. Adorno y Max Horkheimer, autores que emigraron a Estados Unidos durante el nazismo y que enseguida se decepcionaron por la deriva que tomó la democracia americana orientada hacia el mercado y el hiperconsumo. Y de como la imagen había derrotado a la razón de la Ilustración. 

Katnis, heroina a su pesar, ángel nuevo,
redentora de los oprimidos, sin poder evitar el
desastre, la ruina, los escombros de la historia. 
Pese al tono apocalíptico que impregna el «Ángel de la historia» descrito por Benjamin, existen también lecturas optimistas en torno al mismo. Y aquí es donde podemos situar a Katnis Eveerdeen. El filósofo Jürgen Habermas, por ejemplo, sostiene que el ángel representa la posibilidad de redención o de transformación, al ser su mirada hacia el pasado una retrospectiva que se enfrenta al daño causado. Por su parte, el académico israelí Galili Shahar afirma —retomando la idea cabalística de daño y reparación (shever vetikkun)— que el concepto de historia de Benjamin envuelve «una débil fuerza mesiánica, una fuerza menor, que se ha comprometido a corregir males». En su libro Los restos de la revelación, el mismo autor añade: «Lo que fue derrotado, y olvidado, y reprimido, y borrado de las páginas de la historia, aún sigue en espera de ser revelado, y por ende, transformado. La redención implica la transformación del pasado». Para Benjamin la civilización y la barbarie coexisten siempre, algo que podemos ver en Panem y el Capitolio, unos mueren de hambre y los otros de juerga. La tecnología no redime al hombre sino lo esclaviza y al romper con su pasado el hombre moderno no encuentra su lugar en el tiempo. Solo el amor y la maternidad, el retorno a la Tierra,  permiten a Kantiss superar el horror de los juegos, dar al lector la tranquilidad al decir que hay juegos peores, los juegos reales del mundo del siglo XXI. La Diosa viene del olvido para salvar a sus hijos.

La Mano del Rey

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