dimecres, 3 de juny de 2015

Stannis y Napoleón, cercados por el hielo. Reflexiones acerca de La Fortaleza, un cuento de George R.R. Martin

Stannis y Napoleón, cercados por el hielo. Reflexiones acerca de La Fortaleza, un cuento de George R.R. Martin

"Cuando empieza la tormenta todos actúan según su naturaleza, unos huyen despavoridos, otros se esconden y otros... despliegan sus alas como las águilas y rugen con el viento..!!!"
Elizabeth, La edad de oro


Stannis, rey en el Norte
El paralelismo de la situación de Stannis Baratheon, el rey de hierro y hombre fáustico, y la de Napoleón Bonaparte en Rusia durante su campaña militar especialmente en 1812 es bastante evidente. Ya comentamos anteriormente, a raíz del fracaso de Stannis en la batalla del Aguasnegras, el paralalismo de Stannis con Felipe II, el rey prudente, en lo que refiere al tema de la Armada Invencible: el rey solo ante los elementos, hundido tras la derrota pensando porque Dios, su Dios, le ha abandonado ante sus rivales. Stannis pretende atacar Invernalia que está defendida por los Bolton, liderados por Roose Bolton y su heredero Ramsay Bolton, que són ahora Guardianes del Norte.

J. B. Bernadotte, rey de Suecia, hombre tan
valiente como artero y traicionero
Esta referencia a Napoleón no es gratuïta pues hace tiempo, en sus años de estudiante en la Universidad, George R.R. Martin ya escribió un relato "La Fortaleza" que trataba sobre la rendición de una ciudadela sueca Sveaborg, radicada cerca de Helsinki -hoy Finlandia-  en la guerra entre Suecia y Rusia, aliada de Napoleón, en 1808.  El cuento de Martin aparece en el libro Luz de estrellas lejanas (editado por Gigamesh) donde se explica que fue escrito como trabajo para una asignatura de Historia de Escandinavia que impartía un entrañable y motivador profesor Franklin D. Scott.  Con él leyeron las sagas y eddas que le recordaban a George a dos de los grandes del género: J.R.R. Tolkien y Robert Howard. G. Martin propuso al profesor crear un cuento basado en la historia real en vez de realizar el típico trabajo académico al uso. Como pueden imaginar nuestro escritor sacó un sobresaliente y el profesor Franklin envió el cuento a la American-Scandinavian Review, revista que no lo publicó por cuestión de espacio aunque encontró el relato de gran calidad. Suecia era en aquel entonces un estado contrario a Rusia y tras este episodio bélico los suecos perdieron Finlandia y poco tiempo después pasaron a ser un estado títere de Napoleón. El reino de Suecia fue entonces dirigida por el  Carlos XIV (antes Jean-Baptiste Bernadotte) que era un general francés de baja cuna colocado a dedo por el gran Corso. Bernadotte fue un advenedizo que murió años más tarde a la caída de Napoleón, al que abandonó a su suerte antes de Waterloo. Su mejor anécdota es que al morir se descubrió, en su cuerpo, un tatuaje de tosca factura realizado en un tugurio parisiense durante los tiempos de juventud revolucionarios. En el tatuaje se podía leer: morte aux rois (muerte a los reyes). Ironia pura. Bernadotte fue sin duda un personaje digno del Juego de Tronos y sus descendientes aún reinan en Suecia y otros países. Un superviviente.

Sveaborg, la fortaleza
 El cuento La fortaleza tiene elementos muy martinianos como el invierno crudo, la dificultad de los hombres para tomar la decisión correcta en medio del hielo, el tenso ambiente castrense y las circusntancias poco favorables; el engaño, algo que parece que sombrea sobre Ramsay y Stannis, algo que en los libros está aún en duda. Las batallas se ganan con espadas y también con cuervos. La fortaleza se rinde aparentemente sin gloria, sin plantear batalla, pues sucede algo imprevisto que hace que caiga en manos de los rusos de forma inexplicable. Todo muy al estilo Martin.

El sabio y el héroe, arquetipos immemoriales
¿Como acabará la aventura en el hielo de Stannis? Estamos en ascuas. Melisandre podría darnos alguna pista. Aunque como trataremos en el artículo siguiente el Juego de Tronos, ponzoñoso y vergonzante, rincón de manipulaciones de los hombres y mujeres de Poniente, cada vez va quedando atrás y se acerca el tiempo de la Canción de hielo y fuego, de la lucha eterna entre la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, el gran Otro y R'hllor, dios del fuego. El tiempo de los héroes se acerca en un eterno retorno de las cosas, un regreso de los mitos en el que, como veremos, hay mucha tela que cortar pues George R.R. Martin se va quitando la máscara y aparece tal y como es: un escritor jungiano, gnóstico, alquimista,  y un travieso mago de gustos esotéricos. Llega el tiempo de morir, morir para renacer. Alea iacta est. Mata al niño Jon Nieve. El invierno se nos echa encima, mata al niño. Y que nazca el hombre...


La Mano del Rey


4 comentaris:

  1. Excelente artículo!!! Voy a compartirlo!!!

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  2. Hablando de Rusia, ya ests tardando en hacer un artículo entre las similitudes Stannis/Stalin.

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    Respostes
    1. Gracias pero creo que después de lo sucedido con Stannis, pobre hombre, es mejor dejarlo tranquilo un tiempo. ;)

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