diumenge, 1 de novembre de 2015

Los dados de rol: orígenes en la alquímia y la Atenas de Platón

Los dados de rol: orígenes en la alquímia y la Atenas de Platón

"El tiempo es un niño que juega con los dados; el reino de un niño"
Heráclito, filósofo presocrático

"Dios no solo juega a los dados sino que a veces los lanza donde no podemos verlos"
S. Hawking

Dados de rol
(fuente: Como crear un juego de rol perfecto)
Hay algo fetichista y esotérico en los dados. Todo jugador de rol, o incluso de parchís u otros juegos fuera del ámbito rolero, sabe que hay mil y una supersticiones alrededor de los dados al escogerlos, tirarlos, dejarlos a otro jugador, etc. Hay muchas empresas de dados que han llenado un nicho de mercado con dados maravillosos y personalizados. 
Antiguamente los juegos de dados fueron prohibidos y perseguidos, especialmente en la edad media por la Iglesia. ¿Era el azar, como el amor, obra del demonio o Dios estaba también tras todo asunto  divertido y mundano? Aristóteles había dicho: "Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego". También los juegos de rol han tenido que luchar por su normalización en un país no siempre abierto a lo diferente. Siempre hubo en los dados un mensaje hermético, alquímico, como un insecto capturado en ambar. Ciencia  y magia fueron siempre de la mano hasta que la Ilustración, con su voluntad de racionalización, separó entre realismo y ciencia y magia e idealismo. A la Ilustración le siguió el Romanticismo, del cual la literatura de Ciencia Ficción y Fantasía es hija legítima. Para Carl Jung la alquimia medieval era el enlace secreto entre la ciencia del Renacimiento y la Antiguedad Clásica. Johannes Kepler, astónomo y matemático alemán, publicó en 1619 el Harmonices mundi (La armonía de los mundos). El libro contiene la primera formulación de la tercera ley del movimiento planetario. Y que relacionaba con la música de las esferas, una idea que provenía de Pitágoras y sus acólitos y que relacionaba la armonía del hombre con las matemáticas y el cosmos. 
En esta obra muestra sus intentos de fijar las órbitas de los planetas en el interior de poliedros perfectos o sólidos platónicos tal y como había hecho en una obra anterior Misterium cosmographicum. ¿Pero que son los sólidos platónicos?

Sólidos platónicos
Los sólidos platónicos o regulares son poliedros convexos tal que todas sus caras son polígonos regulares iguales entre sí, y en que todos los ángulos sólidos son iguales. Reciben este nombre en honor al filósofo ateniense Platón (S. V-IV a.C), a quien se atribuye haberlos estudiado en primera instancia, aunque probablemente fueran conocidos por matemáticos anteriores como Teeteto o Pitágoras. Los griegos fueron un pueblo elegido e iluminado pues guiados por su audacia intelectual y valor militar crearon las bases de la cultura occidental tal y como la conocemos, a pesar de utilizar conocimientos que otros pueblos ya habían adquirido. Los filósofos griegos vieron que la educación era el elemento central de la ciudad justa, que solo un buen ciudadano puede crear una sociedad donde valga la pena vivir. Y las bases de esa educación eran la matemática, la  música y la retórica. Recordemos las frases magníficas de Platón:
"El hombre es una especie de juguete creado por Dios, dejadle jugar por tanto a los juegos que más le diviertan a pesar de que éso contradiga a lo que se cree bueno en nuestros tiempos."
"Los Dioses no existen, tan solo son seres poderosos venidos de los mundos lejanos de fuera de la Tierra, el conocimiento de estos hechos y de su intervención en la evolución del hombre, nos hacen libres del miedo que les tenéis sus servidores."

Alquímia y matemáticas
Se les llegó a atribuir incluso propiedades mágicas o místicas. En el Timeo,diálogo cosmológico de Platón, se dice: El fuego está formado por tetraedros; el aire, de octaedros; el agua, de icosaedros; la tierra de cubos; y como aún es posible una quinta forma, el Demiürgo ha utilizado ésta, el dodecaedro pentagonal, para que sirva de límite al mundo.

Así pues los sólidos se correspondían con los 4 elementos y también  con el Alma del mundo (Anima mundi). Ahí tienen una buena idea para desarrollar un juego de rol basado en los elementos. En los juegos de rol eso equivaldría a la clasificación siguiente: 
  • Tetraedro (Dado de 4 caras): elemento Fuego.
  • Cubo (Dado de 6 caras): elemento Tierra.
  • Octaedro (Dado de 8 caras): elemento Aire.
  • Icosaedro (Dado de 20 caras): elemento Agua.
  • Dodecaedro (Dado de 12 caras): el límite del universo, propio de los Dioses.
Papel, dados, lápices y goma
un camino sencillo a lo eterno
Einstein dijo que Dios no jugaba a los dados, esto venía a decir que el Universo estaba ordenado por alguna razón. Hawking en cambio desechaba esa idea. Siempre hubo y habrá en el génesis de los juegos de rol una semilla anglosajona. Los juegos de rol siempre fueron un refugio para las mentes inquietas, soñadoras e imaginativas, como eran las de muchos filósofos, científicos, artistas, músicos que vieron en la Alquímia y la magia una fuente inagotable de inspiración. En el juego de rol uno desarrolla otra faceta de su alma, un arquetipo quizás por descubrir, o para desechar. Ser otro es una manera de conocerse a si mismo. Muchos mundos dentro de un solo mundo. Como explica Carl Sagan en su brillante ensayo Los dragones del Éden
Es posible que deportes como el béisbol, el fútbol y la lucha libre, así como las pruebas atléticas y las competiciones de campo a través, el juego del ajedrez y la guerra en general deban su atractivo, así como la gran participación que en ellos tiene la población masculina, a estas condiciones para la caza «impresas» en nuestro cerebro que tanta utilidad han reportado al hombre durante millones de años, pero que hoy pierden progresivamente aplicaciones prácticas. 

Para J. Huzinga toda la cultura humana brotaba del juego. En el juego eramos libres porque teníamos normas. Para los griegos el juego y el amor eran muy importantes, pues ambos eran medidadores entre hombres y dioses. El amor siempre fue comparado con el azar, recuerden los amargos versos de Ausiás March, caballero valenciano (A joc de daus vos acompararé). Fue considerado por algunos como Empédocles un elemento más que, junto al Odio, podría explicar el Todo.Ya que ambos provocan que las cosas se junten y se separen. Y si fuera ese amor lo que uniese, recordando la fantástica película biográfica de S. Hawking, la física de los guisantes y las patatas. ¿Y si realmente solo el juego, que es una suprema manifestación de amor y una canalización de rivalidades y odios tan humanos, demasiado humanos, pudiera reconciliarnos como especie inteligente? ¿Y si el paso que nos falta para ser verdaderos homos sapiens sea el de ser verdaderos homo ludens, como anticipó brillantemente J. Huizinga? 


La Mano del Rey




1 comentari:

  1. ¡Muy interesante! ¡No podía ser de otra forma! ¡Larga vida a los juegos (de rol)!

    ResponElimina