dissabte, 25 de març de 2017

Stannis y Shireen Baratheon: el sacrificio de Ifigenia, ventanas a la mitología griega

Stannis y Shireen Baratheon: el sacrificio de Ifigenia, ventanas a la mitología griega

"445-¡Oh Crises! Envíame al rey de hombres, Agamenón, a traerte la hija (Criseida) y ofrecer en favor de los dánaos una sagrada hecatombe a Febo, para que aplaquemos a este dios que tan deplorables males ha causado a los argivos.
446 Habiendo hablado así, puso en sus manos la hija amada, que aquél recibió con alegría. Acto continuo, ordenaron la sagrada hecatombe en torno del bien construido altar, laváronse las manos y tomaron la mola. Y Crises oró en alta voz y con las manos levantadas"
La Ilíada



Davos y Shireen, entrañable pareja.
En las manos Shireen sostiene una
figurita de una cierva.
Uno de los momentos más macabros y crueles de la últimas temporadas de Juego de Tronos fue el sacrificio, inútil por otra parte, de Shireen Baratheon a manos de su padre a instancias de la bruja Melisandre. Este se produce en el marco de la invasión norteña de Stannis al más puro estilo Napoleón, algo que ya comentamos en otro artículo. Retorciendo el argumento, pues ese sacrificio no estaba en los libros -almenos en lo que se ha publicado hasta ahora- los guionistas dieron un giro tan inesperado como escabroso al destino de los Baratheon, que acaban todos muertos en breve tiempo. Quizás lo peor sea la "destrucción" narrativa del personaje de Stannis que, sin ser uno de los más queridos y carismáticos, tenia un nutrido grupo de fans (TeamStannis) en las redes sociales. Para algunos Weiss y Benioff habían cruzado las líneas rojas del mal gusto y empezaban, en parte por la lentitud de publicación de los libros, a desviarse demasiado de la trama establecida por el padre de la criatura, el temido George R.R. Martin; quién a pesar de no temblarle el pulso a la hora de cargarse a qualquiera no parecía deparar a los Baratheon tal cruel destino. Aunque eso está por verse, o mejor dicho leerse. 

Otra vez podemos recurrir a la mitologia y a la cacareada Guerra de Troya para ver en  donde pudo inspirarse este giro. Recordemos el sacrificio de Ifigenia a manos de su padre. ¿Pero quién era Ifigenia? Ifigenia era la hija de Agamenón, rey de Micenas, y de su esposa Clitemnestra. La flota de Agamenón no podía partir hacia Troya por culpa de la calma del viento. Agamenón había matado un ciervo consagrado a la diosa Artemisa, y además había provocado su cólera con palabras irreverentes, por lo que la diosa, además de mandarle una peste al ejército griego había producido una calma absoluta, de forma que los griegos no podían abandonar el puerto por falta de viento. 
     
Cuando los videntes declararon que la ira de la diosa no podría ser aplacada a menos que
Virgil Solis, grabado en el que se ve
como Ifigenia es salvada de las
llamas y sustituída por un carnero
o una cierva.
Ifigenia, la hija más bella de Agamenón, le fuese ofrecida como sacrificio compensatorio, Diomedes y Odiseo fueron enviados a buscarla al campamento con el pretexto de que debía desposar a Aquiles. Ella accedió a acompañarles, pero en el momento en que iba a ser sacrificada fue llevada por la propia Artemisa (según otras fuentes, por Aquiles) a Táuride, y otra víctima ocupó su lugar. En las fuentes literarias que relatan este mito, únicamente Esquilo y Lucrecio indican que Ifigenia fue efectivamente sacrificada, pero la tradición mayoritaria afirma que Artemisa la sustituyó en el último momento por una corza o por una cierva y la transportó a Táurica, en Crimea, donde la convirtió en su sacerdotisa y tenía la misión de sacrificar a los extranjeros como ofrendas a la diosa. Ifigenia es conocida por las fuentes mitológicas griegas desde los siglos VII-VI aC y estaba tan estrechamente identificada con Artemis que algunos investigadores creen que, originalmente, era una diosa de la caza rival, el culto de la que fue incorporado al de Artemisa. Como vemos el ciervo es un animal que permite comprender el juego de esepjos que los guionistas nos proponen y el guiño con la mitología clássica es evidente. 

Como vemos hay paralelismos y diferencias evidentes que resumiremos aquí:
Ciervo (por Nat Guix)
  • Un rey sacrifica a su hija con el fuego para cambiar el factor metereológico en contra y ponerlo a su favor, en un caso viento y en el otro nieve.
  • El sacrificio es ordenado por videntes, fuerzas oscuras irracionales que dirigen el destino trágico de los hombres.
  • Odiseo es usado para traer a la hija del rey. Aquí Davos es alejado para evitar que se interponga en los planes del rey y salve a la niña.
  • Hay un intercambio de la persona a sacrificar para salvarla Eso no sucede aparentemente en el caso de Shireen, pero sí en el de Mance Rayder, cuya mente intercambia Melisandre en última instancia, algo que los lectores del libro saben y no los espectadores de la serie, cosa que tampoco sabemos si ha sucedido y se sabrá o no en las nuevas temporadas.
  • En el caso de Agamenón el sacrificio resulta efectivo y el sitio de Troya es llevado a cabo con éxito, no sin muchas otras desventuras y tragedias; mientras que Stannis fracasa en su intento de asediar Invernalia, es derrotado por los Bolton y muerto, en la serie, por Brienne de Tarth. 


La Dama Roja, más bien púrpura
en este fotograma
Quedan muchas preguntas en el aire. ¿Murió Shireen realmente? La salvó Melisandre en última instáncia, como Artemisa a Ifigenia? A tenor de los libros parece que Shireen es demasiado importante para haber terminado aquí su papel en la saga Canción de hielo y fuego. Y por lo que sabemos de Martin y sus muchachos podemos esperar alguna sorpresa en el futuro. Ciertamente, el hecho que las líneas argumentales de los libros y la serie se hayan separado da piea a fabular con mil y una teorías, pues claro todo parece abierto al cambio y muchas interpretaciones de episodios sucedidos en los libros pueden ser interpretados y reinterpretados ad eternum. Hasta que no se vean las próximas temporadas y puedan compararse con los libros, sí es que han salido a la venta, no podremos saber todas estas cuestiones.   

Podríamos decir que desde una perspectiva jungiana el sacrificio de Ifigenia representa el precio que uno está dispuesto a pagar para conseguir el éxito, el grado de deshumanización -en la Ilíada el episodio es más bestial que en la saga de HBO- al que un hombre, un padre de família en este caso, está dispuesto a llegar con tal de alcanzar sus objetivos en pos de una vida heroica; o mejor dicho fáustica, ya que ni Agamenón ni Stannis pueden considerarse héroes en el sentido clásico ni moderno. Y que los sacrificios de los grandes hombres suelen llevarse por delante los sueños y la inocencia de los más débiles. 


La Mano del Rey

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